domingo, 16 de agosto de 2009

Shintaro Kago

Portada de Super-conductives brain Parataxis

A simple vista las imágenes de Shintaro Kago (1969), autor de guro (al igual que Suehiro Maruo autor de La sonrisa del vampiro) son perturbadoras hasta la médula, puntillosamente desagradables; es imposible mantenerse incolume frente a su arte e historias. Por lo mismo es interesante adentrarse a su obra, el tipo no es una suerte de serial killer en potencia, o un coprofago-maniaco-sexual como más de alguno pensara al ver algunas imágenes de su trabajo. Muy por el contrario la visceralidad de su arte es la materialización de las obsesiones, locuras y esquizofrenias del mundo desarrollado, de un oriente brutalmente occidentalizado. Cuerpos desmenbrados, la mierda y los fluidos corporales expuestos sin el menor pudor son muestras de un arte sincero, porque ese grotesco llevado al límite de lo tolerable no es otra cosa sino el reflejo de un mundo para el que la desnudes ya no basta, como si el pornofilo ya no se excitara con un coito y tuviera que arrancarle la piel a la actriz.

Suicidios

El suicidio de un Chef

El suicidio de una abuela

El suicidio de Ultraman

El suicidio de un bombero

El suicidio de un mangaka

Páginas de Manga
Página de Abstraction
Páginas de Punctures

Sabido por todos es lo obsesivos que son los japoneses con sus metas profesionales y la competitividad, dudo que alguien no haya escuhcado el viejo mito de los universitarios que se cortan dedos. Pues en Punctures, la gente se hace agujeros para alejar cualquier malestar que los desvie de sus metas. Por ejemplo un personaje dice: "Retiré mi estomago, no quiero vivir más con el temor de una úlcera." (traducción de Dhrago)Página de The memories of others

Página de Disc

En Disc un médico vive obsesionado con los agujeros que ve al diseccionar los objetos más cotidianos, se me en problemas cuando empieza a lamer las partes de un joven.
Shintaro Kago, su estudio y su perrito. A que se lo imaginaban de otra forma.

"A decir verdad, no me gusta dibujar especialmente escenas de sexo, y si tuviera elección preferiria no hacerlo. Pero cuando dibujas para una revista erótica, como que no puedes evitarlo. De cualquier modo los temas que trato son bastante extremos, y la gente tiende a pensar que yo hago esas cosas en la vida privada, pero yo sólo estoy tratando de establecer una voz propia dentro de los límites de las reglas y principios que me han impuesto."
-Fragmento de una entrevista, puede leerse completo en este link de Entrecomics

Sadistic Circus

Links
-Página dónde Kago sube ilustraciones (esta en japones).
-En Samehat recopilan las ilustraciones de Kago.
-Descargarse 33 historias del blog de Dhrago
-Entrecomics tiene abundante material sobre Kago.



4 comentarios:

Daniela C. dijo...

En un ensayo, Deleuze menciona el horror que transmite la pintura de Bacon. Si, Francis Bacon, el mismo que pintaba carnes, trozos, movimientos rosados impregnados de asco. Si Bacon estuviese vivo sentiría ese asco. Asco es uno de los ¿sentimientos? que es trasnversal, pues transmite terror y miedo. Si el japonés del que hablas viera el ensayo de Deleuze, confirmaría su relación con Bacon.

A lo que voy es que ambos autores comparten el motivo del asco, como tópico, como forma: un suceder en las imágenes que si Bacon las mirara, sentiría el mismo asco que probablemente sintió Kago cuando olvidó las de Bacon, quizás para situarnos en algo peor que la inmaterialidad del cuerpo, o en el asco. Nos situó en la repugnancia sin pudores, figurados y hechos sin asco.

Pablo dijo...

¿cómo se llama ese ensayo de Deleuze? Creo que la comparación es excelente. Hay algo en el gesto de Bacon y Kago que se repite, cuando la relación de los seres humanos se ve objetivizada, el gesto figurativo la dota de sentimiento, de emocionalidad, llegando aproducir ambos artistas desconcierto, asco, son capaces de recuperar pulsiones elementales explorando los lenguajes que hacen que olvidemos esas pulsiones. Bacon vio de cerca las dos guerras mundiales, por eso no es casual que explorará las posibilidades figurativas del cuerpo, y más usando los medios que violan el cuerpo (acuerdate que Bacon llegó a usar radiografias en sus pinturas). Y esto es lo que me parece más interesante y paradójico (y me gustaria saber tu opinión al respecto)porque la exploración figurativa extrema propuesta tanto por Bacon, como por Kago tiene el efecto de devolvernos el umbral ético borrado tanto por monstruosidades como el holocausto, como por el nivel de intervención biologico del siglo XXI(cirugias plásticas, intervención génetica, por no hablar de la sobrexposición en imágenes). Otra cosa son las ironías de la vida, ya que Francis Bacon se llama exacatamente igual que uno de los big daddys del racionalismo que desembocara en el iluminismo. Y que otra cosa sino la razón y la técnica son los monstruos que devoran más cuerpos.

Daniela C. dijo...

El texto es " Francis Bacon, Lógica de la sensación". Y si, el gesto de estos dos autores marca esa serialización y el asco. Asco que conforma notablemente una ética sobrepuesta a la modernidad, desdoblan y conceden un espacio vacío a los avances cientificos dejandolos como meros intentos por expirar el tiempo. Desarraigan las lógicas de la tecnología y la modernidad. Y eso es de hecho la sensación más fuerte que ambos autores plasman y explicitan en su obra: la mounstruosidad de la técnica frente al cuerpo, algo que en el comentario anterior ( el tuyo) se muestra con mayor lucidez.

11 dijo...
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