
No hace mucho pillé esta imagen en el blog de Pepo Pérez. ¿Será Tezuka?







Ahora no tan sólo soy crítico de cine en Indie.cl, sino que también de cómics. Ambas labores son relevantes para mi, sin dejar de pensar que hay una gran diferencia entre ambas, cada vez que escribo sobre cine, inevitablemente me siento parte de una discusión mayor donde participan más críticos de medios de diversos tamaños, que le dan relevancia a ciertos filmes por encima de otros, lo que connota un significado, al mismo tiempo que cada uno inserta el film elegido en el campo cultural destacando ciertos valores que tienen un efecto sobre dicho campo.



La falta de recursos en el cine latinoamericano es la causa que lo condena a la referencialidad. No hay cinta filmada bajo tales límites territoriales que no acuda a los referentes más cercanos, siempre y cuando de ellos se pueda extraer alguna buena historia. Un director latinoamericano jamás podrá darse el lujo de filmar una epopeya romántica de esas que salen a borbotones de los estudios hollywoodenses; porque una película filmada en estos pagos es más el esfuerzo de un pueblo, de un grupo social, que de una industria. Por eso no es casual que cada vez que una obra sale a La falta de recursos en el cine latinoamericano es la causa que lo condena a la referencialidad. No hay cinta filmada bajo tales límites territoriales que no acuda a los referentes más cercanos, siempre y cuando de ellos se pueda extraer alguna buena historia. Un director latinoamericano jamás podrá darse el lujo de filmar una epopeya romántica de esas que salen a borbotones de los estudios hollywoodenses; porque una película filmada en estos pagos es más el esfuerzo de un pueblo, de un grupo social, que de una industria. Por eso no es casual que cada vez que una obra sale a competir al extranjero, éste o tal certamen tenga en vilo a un país en el instante en que se abre el sobre que hará gritar a algunos y llorar a otros. Dicha situación de compromiso nacional no ocurre muy seguido. Lo más común y lo más interesante es observar cómo el público recibe ciertos filmes, porque inevitablemente tales obras, en Latinoamérica, dicen y exponen algo de quienes están sentados en las butacas.competir al extranjero, éste o tal certamen tenga en vilo a un país en el instante en que se abre el sobre que hará gritar a algunos y llorar a otros. Dicha situación de compromiso nacional no ocurre muy seguido. Lo más común y lo más interesante es observar cómo el público recibe ciertos filmes, porque inevitablemente tales obras, en Latinoamérica, dicen y exponen algo de quienes están sentados en las butacas.


por Mariano Ramos

Acaba semana santa, y no me siento ni más ni menos santo. Terminé sin huevitos de chocolate y, a su vez, terminó mi viaje de un cruzero por islas paradisíacas, lamentablemente, de la peor manera. Muchas veces los caminos que uno recorre en pos de algo se tuercen, de eso, ni siquiera el camino a la santidad se salva, bien conocido es el dicho popular que explica cómo el camino al infierno está lleno de buenas intenciones. Cada fin propone un viaje, ahora bien, esos viajes, por más planeados que estén, pueden variar. Muchos somos los náufragos que nos perdemos en ilusorias y, a veces, terrorificas sendas o tentaciones, sin embargo, en este punto, lo que diferencia a un santo de cualquier otro sujeto, es que el santo puede tomar incluso el camino más abyecto y transformalo en algo sublime, bello. Ejemplo de aquello es la siguiente cita, que deseaba compartir con ustedes:
"Veíale en las manos un dardo de oro largo, y al fin del hierro me parecía tener un poco de fuego. Este me parecía meter por el corazón algunas veces, y que me llegaba hasta las entrañas. Al sacarle, me parecía que las llevaba consigo, y me dejaba toda abrasada en amor grande de Dios. Era tan grande el dolor, que me hacía dar aquellos quejidos; y tan excesiva la suavidad que me pone este grandísimo dolor, que no hay desear que se quite... No es dolor corporal, sino espiritual, aunque no deja de participar el cuerpo algo, y aun harto. Es un requiebro tan suave que pasa entre el alma y Dios, que suplico yo a su bondad le dé a gustar a quien pensare que miento"