Existen dos tendencias que orbitan en el cine
mainstream y que me aventuro a decir que en poco tiempo serán moneda corriente. En primer lugar esta el hecho de vender películas como si estás hubiesen sido hechas en el patio de la casa de un director, y el tipo en cuestión solo se hubiese gastado el vuelto del pan para filmarla. Sin duda alguna un claro ejemplo de esto es la oscarizada
Slumdog Millionare, película supuestamente filmada entre gallos y medianoche por
Danny Boyle , film en el que la miseria de la capital india aparece sospechosamente
estetizada. En segundo lugar y en directa relación con esta primera tendencia esta el uso de técnicas que tienen que ver con el falso documental, como la visión subjetiva, cámaras caseras y videos que a todas luces parecen descargados de internet. En este caso, como diria el bueno de
McLuhan "el medio es el mensaje", porque el uso narrativo de tales recursos busca pactar un contrato de verosimilitud con el espectador, al tiempo que algunas veces sirve como pie forzado para enmarcar una obra (como la olvidada
Holocausto Caníbal o
REC). Con una mezcla de estas coordenadas se nos prensentaba
Sector 9 (
District 9) dirigida por
Neil Blomkamp y apadrinada por
Peter Jackson en labores de producción. Película que surge a partir de una idea desarrollada por el mismo
Blomckamp en un corto, a la que hecha mano tras fracasar la puesta en marcha de una película sobre
HALO (un videojuego). Y bueno la premisa expuesta en los trailers, que es la que vemos en el primer tercio del film, no podía ser más atractiva.
Blomkamp se echa a
Spielberg al bolsillo y nos expone a un grupo de extraterrestres sobrevolando, ni Chicago ni Manhattan, sino que
Johannesburgo (Sudáfrica), donde las autoridades los acogen encerrandolos en un gueto, el mentado
Sector 9, provocando una serie de trastornos sociales en la población que obligan a las mismas autoridades a tomar la determinación de trasladarlos a otro lugar con más pinta de campo de concentración que de reducto habitacional. Ahí es dónde entra en escena nuestro protagonista
Wikus van der Merwe (intepretado por un desconocido Sharlto Copley), quien será asignado para dirigir la operación de traslado. Y mientras se encuentra cumpliendo su trabajo es que
van der Merwe es contaminado por una suerte de combustible alíenigena que lo hará convertirse gradualmente ennuno de los langostinos.

El metraje del film puede dividirse perfectamente en tres partes: la primera que es donde se plantean los conceptos y premisas, donde
Blomckamp pone las cartas sobre la mesa y que sin lugar a dudas es donde se luce al usar esa estética de falso documental de la que les hablaba antes mostrandonos el caos social desatado por el asentamiento extraterrestre, como si de una grabación de
CNN se tratara, ese verismo invocado al principio le sirve al director para estabecer una serie de correlatos sociales de bastante profundidad convirtiendo a los langostinos en verdaderos parias, que sufren toda la violencia del sistema, cabe traer a colación en este punto las escenas del desalojo donde se les quiere hacer firmar una suerte de contrato donde aprueban el traslado, escena bastante violenta si se piensa que siempre se quiere tratar a la otredad con los parametros propios. En la segunda mitad asistimos al proceso de trasnformación de
Wikus, y vemos al empezar a convertirse en langostino es perseguido por las autoridades que quieren "estudiarlo" para aprender a usar las poderosas armas de los extraterrestre que sólo funcionan a partir del ADN alienigena. Y claro la transformación de
Wikus implica la destrucción de su vida y el inicio de una carrera por sobrevivir, es la historia del tipo que se convierte en la otredad a la que coaccionaba, y debe aprender a vivir con ello. Y bueno la tercera parte es la resolución del conflicto entre humanos y alienigenas que se radicaliza por la cacería de
Wikus.

El primer problema de
Sector 9 es el esquematismo con el que desarrolla la acción, al principio vemos un tono paródico, cargado de ironía, que sirve de fermento para establecer varias lecturas, sin embargo a medida que la historia se comienza a cerrar en
Wikus la cosa se comienza a desdibujar y el retrato social que antes teniamos desaparece en todo sentido. Se supone que ese enfásis en la crueldad humana que antes era para los langostinos y ahora para
Wikus debería profundizar en las ideas trazadas al principio pero no es así, porque
Blomckamp no logra exponer personajes, solo dibujos mal hechos sin fondo ni forma, lo que se puede apreciar en los que dirigen los organismos de poder, siendo este el segundo gran problema de la película que además afecta a otros personajes, como la esposa de
Wikus, su amor pérdido y móvil de sus acciones para intentar volver a ser humano, y es que hay más vida en una postal que en la mentada esposa de
Wikus, y asi es como la película se cae a pedazos, dando la impresión de que a
Blomckamp le estorban las ideas tratadas al principio, impresión que se ve reforzada por como se ceba en las escenas de violencia, y ya ni hablar de cierta batalla hacía el final que si se recortara y se pusiera como parte del metraje de los
Transformers de
Michael Bay dudo que alguien se diera cuenta. Y es que sinceramente no me comrpo que esta nuez de oropel llamada Sector 9 haya costado solo treinta millones de dólares. Hitchcock decía que es mejor partir de un lugar común antes de terminar cayendo en uno, y
Blomckamp claramente hace el tránsito contrario y termina entregandonos una película deshilachada, que a pesar de estar muy por sobre la media a lo que estamos acostumbrados a ver del
mainstream, mira muy pero muy de lejos a la que hasta ahora es la joya del cine fantástico de la última década:
The host del surcoreano
Bong Joon-Ho (
Gwoemul, 2006).