sábado, 25 de julio de 2009

La sórdida magia de John Constantine y un paseo carcelario.


Por ahí, en ciertos lugares, en ciertos tiempos, he visto articular ciertos clichés. Nada hay para sorprenderse de ello, el cliché se caracteriza por su omnipresencia, podríamos afirmar: el cliché es Dios, Dios es un cliché. De Dios se dice que es eterno, inmutable, omnipresente, del chiclé podemos decir lo mismo. Por tanto, si Dios es el creador del mundo, podemos afirmar, siguiendo un razonamiento muy objetivo, que el cliclé es el creador del mundo. Nuestro mundo, nuestros conocimientos, nuestra historia, nuestra razón, es la repetición sin sentido, o quizá con mucho sentido, de un eterno cliché.
Así, amigos míos, en esta dulce noche de Julio, he descubierto que mi puta vida es un cliché, mis amigos son un cliché, mis luchas revolucionarias son un cliché. Ahora bien, como dicen muchos por ahí, el arte es la representación de la vida, es la imitación de lo real, lo tangible. Sí, mientras les hablo, comienzo a cerrar los espacios y tiempos, convirtiendo todo en un cliché. Les podría dar miles de ejemplos, de distintas categorías, pero quiero involucrarme con uno específico: la cárcel.
Unos de los clichés más grandes y precriptivos de nuestas vidas es la idea del orden: todo está predeterminado, fijado, de manera perfecta; el mundo como un lego, donde todo calza como debe calzar. Cuando algún hecho, algún sujeto, pone en peligro al orden, éste, ni tonto ni perezoso, se dedica a erradicar ese punto de caos. Es imposible que el orden se imponga eliminando al sujeto de desorden, si se elimina, se corre el riesgo de abrir la puerta ancha al caos, invitar a pasar a la destrucción; la violencia solo contiene más violencia. Por tanto, para eliminar al caos, no queda otro camino más que encerrarlo. Es para este objetivo que se ha creado la cárcel, lugar donde van a parar todos los sujetos que ponen en riesgo el orden social, los proscriptos de la sociedad: asesinos, violadores, ladrones, estafadores.
Ahora bien, al parecer, dentro de este espacio que contiene a sujetos portadores del caos, de violencia, paradójicamente y de manera muy lógica, también se establecen ciertas reglas, prescripciones, un orden. Hace poco llegó a mis manos un tomo de Hellblazer, Tiempos difíciles de Brian Azzarello y Richard Corben, para hablar de este tomo es que he articulado todas las palabras anteriores. Tiempos difíciles sitúa a John Constantine, tipo de la puta madre, en el espacio carcelario. A medida que avanzamos en la lectura de este tomo, vamos ingresando, de manera gradual, al espacio donde se encuentran los sujetos que han puesto en peligro el orden social. Como ya hemos dicho, en este espacio también se ha articulado cierto orden, una reduplicación casi perfecta del mundo exterior, reduplicación hecha cliché, donde el mundo carcelario reproduce lo que de él se espera; sujetos separados por razas, violencia contenida al límite, mentiras, hipocresías, la cárcel es lo que debe ser, como el mundo es lo que debe ser. He leído por ahí, en algunos lugares, que el dibujo de Richard Corben es lamentable, desagradable, no se puede estar más en lo correcto, pero, ojo, lo que hace Corben es reproducir de manera perfecta un mundo que, siempre, se ha presentado sórdido, desagradable. En este sentido el trabajo de Corben está en perfecta armonía con el trabajo de Azzarello, y con el cliché que tanto los reclusos como los sujetos del exterior se han esforzado en fijar.
No sería sorprendente que después de leer este tomo, los fanáticos de Prison break, reconozcan que su ficción es mucho más patética que un cliché sórdido y feísta. Ahora bien, sin duda, todo se congela, y si bien es cierto, que la negación por lo negativo, lo violento, lo sórdido, del ser humano, es un paso adelante, este paso tampoco debe ser detenido. Lo genial de Tiempos difíciles, además de su estética opresiva, violenta y de puta madre, es el recorrido que hace Constantine en el espacio carcelario. Si Dios creo a Constantine (todos saben a qué Dios me refiero), es imposible que éste sujeto pueda ser un ente anquilosado, y en esto radica el carisma del héroe (antihéroe, es casi la misma lesera), o deberíamos decir, la magia. La magia es el verdadero agente de caos, la verdadera arma asesina de sujetos congelados, el instrumento que articula la magia es la palabra, y si muchos han visto que mientras los hilos de Constantine fueron manejados por Azzarello se dejó de lado el carácter mágico de este sujeto es porque no han leído atentamente que la magia de Constantine, manejado por del autor de 100 balas, está en la palabra, en la ironía y la hipocresía, en la doble articulación del lenguaje. Así, un mundo que es cliché de otro cliché es imposible que se sostenga frente a la mutabilidad de la maiga, de allí que vemos las tribulaciones de los distintos sujetos de la fauna carcelaria frente a la imagen de "el inglés". De esto trata Tiempos difíciles, de la reproducción de un cliché que se ve enfrentado a otro cliché fuera de su espacio natural, porque la magia también es cliché cuando se le posiciona en ese mundo irreal, fantástico, imposible, pero que si se desprende de esta prescipción y da una vuelta por la cárcel, por ejemplo, es capaz de destruir de manera completa un orden, destruyendo un mundo que no permite otra cosa que la eterna reproducción de una regla, sobrederminando a los sujetos; no hay perdón ni reinserción. Por esto es que Constantine debe salir de la cárcel, porque destruye de la manera más sórdida a los sujetos proscriptos del orden, que éste mismo crea.
Tiempos difíciles es un excelente cómic, donde forma y fondo confluyen de manera exacta, el carácter sórdido y feísta presenta una mirada aguda que ve, y va, más allá del cliché, rearticulando a éste. No hay que negar la poderosa fuerza del cliché, prescriptivo y revolucionario, revolucionario cuando es articulado por la magia de la transformación.
Por cierto, me acordé demasiado de Oz, gran serie de HBO.

martes, 21 de julio de 2009

Diario de lectura: "Las películas de mi vida de Alberto Fuguet

"Años después, en una clase de historia en el McArthur English School, me explicarón que Santiago fue fundada por el conquistador español Pedro de Valdivia, y pensé que tuve mucha suerte de haber vivido mis primeros años en un sitio colonizado por Frank Capra y James Stewart, y no por un grupo de españoles malolientes y resentidos que se escaparón de su tierra natal para ir a asesinar nativos y robarles su oro al otro lado del mundo" (1)

He leído muy poco a Alberto Fuguet, y de las pocas páginas que he consumido nada me ha gustado mucho, ese enfant terrible pasado al agua que es Matías Vicuña me aburrió sobremanera, ni que decir los cuentos de Sobredosis. A duras penas llegué al final de este último a pesar de su cortisima extensión. Tanto Mala Onda como su primer librillo de cuentos me parecierón obras mediocres que se conformaban con narrar la novedad, que hace rato dejo de serlo, de los excesos de los adolescentes y jovenes de clase alta. La prosa de Fuguet se ha desinflado conviertiendo lo que quizás en su momento fue un lenguaje altamente expresivo, de un tipo que adopto el castellano de manera putativa, como un disfraz, como una piel postiza; en un estilo períodistico, agotado por los referentes que tanto Fuguet como su generación adoptarón como sello distintivo (lo urbano v/s realismo mágico). Hace poco me aventure con Las películas de mi vida, animado por observar que relación establecia Fuguet entre las películas y lo narrado. Mi decepción fue mayúscula, porque aunque paresca increíble, porque la obra es altamente autobiografica lo que indica que uno espera encontrar experiencias altamente originales, sin embargo esta plagada de lugares comunes, lo que me lleva a preguntarme si en la vida existen las experiencias tópicas; es el primer beso, o el primer polvo una experiencia convertida en algo extraordinario por una maraña de convenciones sociales. Esta última idea tiene algo de peligro y de paranoia a partes iguales.

"Lo que vi después me impresionó aún más: Soylent Green se refería a las barritas nutritivas energéticas. La gente se alimenta de Soylent Red, Soylent Yellow y Soylent Green. Se supone que Soylent es una fusión entre lentejas y soya, pero al final Heston se entera de que Soylent se fábrica con los seres humanos que sobran, aquellos que son recogidos al azar por unos camiones basureros y llevados a depósitos gubernamentales dónde los cadáveres son procesados para convertirlos en alimento. [...] Yo no conocía Nueva York, pero el Santiago de 1974 se parecía al Manhattan decrépito del 2022" (2)

Las peliculas de mi vida se público el 2003 cuando su autor estaba ad portas de cumplir los fátidicos cuarenta años, motivo por el cual la obra se convierte en una suerte de revisión autobiográfica a través de un alter ego: Beltrán Soler, de la niñez, marcada por el exilio en California, la siempre dolorosa adolescencia y los pilares iniciaticos que lo convierten a uno en adulto. Como declarado admirador de Vargas Llosa, Fuguet se vale del marco discursivo de la monumental Conversación en la Catedral, en tal obra un joven , Zavalita, periodista que vive a salto de mata se encuentra con el antiguo chofer de su padre, el zambo Ambrosio se sientan a conversar en un bar llamado la Catedral recunstreyendo juntos los años del dictador Odría. En la novela de Fuguet, Beltrán Soler es un reconocido sismologo que se dirige a Tokyo, debe hacer escala en California, la tierra de su niñez. En el avión conoce a una joven profesional norteamericana, la que le despierta la nostalgia por aquellos tiempos de la infancia. Beltrán se queda más de lo presupuestado en California y aprovecha para escribirle un par de correos electronicos donde le habla de las películas de su vida (motivo que gatilla el título del libro, además de que Francois Truffaut tiene un libro con el mismo título), relacionando su afición al cine con su vida, a partir de capítulos ordenado de acuerdo a cada película. Por ende, la cita con la que abro la entrada es una declaración de principios, Fuguet al igual que una camada de autores vivió su niñez bajo la dictadura, por otra parte pertenecio a cierta élite chilena, que se identifica con los vencedores, sin embargo el núcleo de la obra es el desarraigo absoluto, Beltrán Soler se mueve entre California y Santiago, entre las tierras descubiertas por Capra y Valdivia, entre el inglés y el español. Este desarraigo, esta carencia de identificación convierte al cine en la geografía que le permite a Soler dar cuenta de sus huellas, de sus pasos en su camino de formación en su tránsito vital. ¿Pero que hay bajo las topografias de la imaginación? No hay otra cosa sino el peso de un país en dictadura, que majaderamente intenta constituir a la familia en el pilar fundamental: "No contar con alguien más que la familia termina por fisurar a la propia familia. Si uno ejerce toda la presión en una sola placa, ésta necesariamente va a ceder. No hay que ser un cientifico para saberlo. Eso fue lo que sucedió. La familia se se fisuró y la fractura terminó convirtiéndose en una falla." Esta es la segunda imagen dominante del texto, una imagen telúrica que caracteriza tanto a Santiago como a California, además el abuelo de Soler era sismologo, profesión que el mismo adopto, una imagen cuyo peso material contrasta con la aparente levedad del cine. Por otra parte que es el golpe de estado sino un terremoto, que es la adolescencia sino una cadena de sismos.

"La luz se apagó y, justo sobre los créditos de Abismo, vimos a Viviana Oporto volver a la sala y su polera seca se confundió con la polera mojada que se le pegaba a los inmensos y durísimos pezones de Jaqueline Bisset" (3)

Las películas estructuran y ordenan el texto, cada capítulo abre con una pequeña ficha del film que presenciaremos el capítulo. Lejos de ser un toque de dinámismo, este recurso osifica la obra, la convierte un monolito por dos motivos: el primero es que hay capítulos en que la presencia de la película es muy arbitraria, prácticamente obligatoria. En segundo lugar, para cualquier aficionado al cine la relación entre cine y experiencia se vuelve obvia, la relación entre lo visto y lo vivido es demasiado plana, relacionar el amor romántico con Melody de Waris Hussein, comparar el Manhattan futurista de Soylent Green (ver cita 2) con el Santiago gris de la dictadura es algo muy fácil, que tiene como consecuencia la clausura de las posibilidades expresivas de las imágenes, todo lo contrario ocurre con la imagen (demasiado) omnipresente del sismo. Fuguet subyuga la estructura de la obra y la experiencia del personaje al cine a través de un simplismo autocomplaciente, Beltrán Soler jamás confunde una escena o a un actor, su memoria cinefila es perfecta lo que termina por cosificar su experiencia, su transito vital su educación sentimanetal; Fuguet es víctima de sus propios referentes, no logra moldearlos, muy por el contrario estos lo superan convirtiendo una obra que alcanza una frescura y una vitalidad en ciertos pasajes, debido a la base autobiografica que posee, en una sarta de lugares comunes. Esto reciente mucho la obra, a tal punto que un momento clave pierde toda su fuerza expresiva, cuando el padre de Beltrán abandona a la familia, y este lo relaciona con Richard Dreyfus abandonando a su familia en (la insufrible) Encuentros cercanos del tercer tipo de Steven Spielberg (ver cita 4). Es triste admitirlo pero la obra de Fuguet es inconsciente de la cosificación que sufre, es inconsciente de ser presa de sus propios referentes, es un texto que termina momificado por la fuerza iconica del cine norteamericano. Los pezones de Jaqueline Bissete tras la Viviana Oporto (ver cita 3) no son otra cosa sino las señas de un erotismo deslavado, y moldeado por la cultura de masas.


"Una vez que los extraterrestres secuestran al niñito que cree que son juguetes, perdí las esperenzas de que apareciera de improviso. Al final Richard Dreyfuss se sube a la nave madre y abandona a sus hijos para irse al espacio exterior." (4)

sábado, 18 de julio de 2009

¿De dónde sales Tarantino?

Tarantino ofrece su opera prima como director en el año 1992, convirtiéndose en uno de los primeros directores en ofrecer una mezcla entre el spaghetti western, el pulp, el cine oriental e incluso algunos componentes estructurales del cómic como lo es la fotografía y las narraciones.

El Pulp nace gracias las publicaciones de revistas en los 60’ es una mezcla entre pop art y cine B (de bajo presupuesto), retoma la idea de los supervillanos, el terror, las fobias y los mezcla dejando un espectro grotesco.

Tanto el Pulp y el cómic tienen un punto en común el que se dan a niveles narrativos. El concepto de Pulp que ofrece Quentin Tarantino lo extrae desde el American Heritage Dictionary y dice que es una “novela que se acostumbraba publicar por partes en un periódico con sucesos y coincidencias muy dramáticos, sorprendentes e inverosímiles” (Tarantino, Pulp Fiction, 1994) lo mismo podría aplicarse a la figura del cómic, sin embargo a esta se le incorporan imágenes y o dibujos. El director de Pulp Fiction, lleva estos conceptos y los aplica en el cine, vemos como por primera vez una película se presenta por partes separadas, al parecer sin una línea definida, pero que en conjunto se presenta como la historia perfecta haciendo lo mismo en Jackie Brown, es por decirlo de forma literaria: Pulp Fiction es a Tarantino, como Rayuela a Cortázar. Pero lo que escapa de la definición que toma Tarantino, son otras características típicas del pulp, el pulp es un género que deriva de la novela negra y está cargado de temas como la violencia, las drogas, la sexualidad y la sangre. No dudamos que el director sepa de ellos, pues basta con establecer una pesquisa de su cinematografía para darnos cuenta que justamente es eso lo que menos falta a niveles visuales.
El spaghetti como subgénero del western estuvo de moda en las décadas de los años 60 y 70 de la mano de compañías de cine españolas e italianas. Esta clase de western hace gala de sus infinitos elementos significativos a lo largo de los niveles del lenguaje que presenta el cine. Frank Boaz en su investigación “El diálogo cinematográfico” rescata los niveles del lenguaje: el horizontal y el vertical estos tienen que ver con como es que viaja y es recibido el mensaje, si es acaso entre los personajes o entre el conjunto, la escena (incorporando ahí el diálogo, el escenario, la música, la forma en que la cámara capta un cuadro e incluso los colores) y el espectador. Como decíamos el spaghetti se encarga de ufanarse por su presencia en ambos niveles. Vemos como es que desde acá Tarantino toma la importancia de las relaciones entre los signos y la de los signos entre los usuarios.


El Western así como ofrece diálogos extensos, llenos de tensión, también nos convida una amplia gama de momentos llenos de silencios, pero cargados de significado, sin embargo esta modalidad no proviene ni nace de él. Podríamos remontarnos a las viejas películas de samuráis, donde el orientalismo deja de lado los largos discursos y da paso al deleite visual. Podremos entender más viendo una escena de Lady Snowblood[1], que tal vez escuchando y leyendo una escena de Django. No decimos que ambos tipos de películas excluyan la forma de trabajo, ya sea involucrándose más en el lenguaje verbal que en el visual, sólo decimos que están claramente marcadas por estas herramientas.

Dentro del cine oriental, una de las más grandes referencias que toma Tarantino es el cine Yakuza, subgénero encargado de temas de la mafia japonesa del siglo XVII. Todo parte de la historia samurai, individuos que trabajaban para el gobierno japonés y que en algún minuto son despedidos convirtiéndose en mercenarios que seguían haciendo sus trabajos para los individuos de la alta sociedad. Tenían, así, el control absoluto de los submundos y el margen social. Derivan de ellos ciertos códigos de honor como por ejemplo: el respeto por el clan familiar, fidelidad absoluta a éste, y un estritcto código de honor. Si se falla en ello las consecuencias van desde el corte del meñique a eliminar cabezas por un corte de Katana. Todos estos elementos son pesquisables en los filmes de Tarantino

En cuanto a temáticas, el wester y el cine oriental se conectan como ya decíamos en la justicia y honor. El honor y o la justicia son obtenido y llevados a cabo de diversas formas, Tarantino ocupa ambas. Veremos el corte de dedo en Four Rooms, lealtad al grupo en Reservoir dogs, pagar por traición en Kill Bill I y II, en ambas se observa de hecho la incorporación del clan Tanaka que eran parte de los Yakuza japoneses; control absoluto de la mafia en Pulp Fiction, trabajar para altos miembros de la mafia en Jackie Brown y también se le adjunta la traición.

Del western por su parte podremos darnos cuenta que no es casual que en Reservoir Dogs tome el modelo de justicia se haya extraído desde Django o en Kill Bill “la venganza es un plato que se sirve frío” sea más que un viejo adagio Klingon, como explica Quentin desde una cita de Viaje a las estrellas, película y ejemplo, que por cierto, provienen de lo más profundo del imaginario de la cultura oriental y del western. Tarantino toma la seriedad de estos temas y los maneja de impecable forma, articulando un discurso que se eleva del contenido en extremo serio, para posarlo en la multi significación que daría la ironía. Los actos de habla en las películas de Tarantino se dan con especial particularidad, son en gran mayoría a modo de enunciados irónicos. Esto se da gracias a que el director maneja ambos niveles del lenguaje cinematográfico, estableciendo una conexión obvia entre los personajes, pero al mismo tiempo asumiendo el compromiso de integrar al espectador a este juego verbal, completando así un juego de ironía a nivel verbal y situacional.

Tarantino ha de clasificar sus películas como acción, más que con drama ¿Cómo puede hacer eso si las características que mencionamos hacen de estas películas, a primera vista, un entramado dramático? Simple, el manejo del lenguaje. Ya decíamos que tarantino resuelve el tema de la extrema seriedad con el juego de los enunciados irónicos y por supuesto las situaciones irónicas.

martes, 7 de julio de 2009

El columpio

El columpio es un cuadro del artista rococó francés Jean Honoré Fragonard que data del año 1767. En la tela aparece una señorita montada sobre el aparato, su joven amante y cupido (entre otros grandes e importantes elementos, que poco importan: esto no es una clase de artes... aunque podrían tomarla como tal) el analisis de esta pieza se ha de enmarcar en las páginas como "el cuadro que ha captado el momento del máximo balanceo del columpio , pues u instante después, éste volverá atrás, hacia el hombre... representando asi, un segundo de arrebatamiento erótico, tan voluptuoso y frágil como el roccocó mismo"

No me cabe la menor duda que es sobre ese segundo de arrebatamiento erótico continente del mejor oxímoron diseñado: la caracterización viva de la voluptuosidad y la fragilidad del ser humano frente a la incógnita y las sensaciones indómitas que provoca enamorarse "a última vista" y no tener idea sobre que piensa el otro.

En 1992 se presenta el cortometraje español "El columpio" de Álvaro Fernandez, trata precisamente sobre esos segundos de arrebato erótico que brinda la entrada y salida del metro de la ciudad. El ganador del Goya toma a dos jóvenes solitarios que esperan la llegada de su tren, estos se miran, pero no se hablan. se acercan pero no se tocan, es un eterno va y ven narrado siempre desde el interior: somos nosotros, espectadores, los que compartimos su desesperación...


Con lo fácil que sería dejar las cosas claras... “Hola te he estado observado y creo que tienes una sonrisa estupenda y un cuerpo maravilloso, me encantaría pasar contigo esta noche… y si todo sale bien no tendría inconveniente en amarte toda mi vida… eso es lo fácil! Pero no, siempre ocurre lo contrario”


Otra noche que duermo sola… estoy hasta las narices… y lo peor de todo no es acostarme sola, sino despertarme en la mañana sin que nadie me prepare el desayuno

Habría, podría, querría... escoge tú, estimado lector, cual es la pregunta que te lleva directo al columpio... recuerda que no siempre podrás leer los pensamientos ajenos para poder resolver el cuestionamiento ¿te atreves a no actuar?

Nuevamente mi ser interno podría confirmar que, luego de verlo, tendrá más ganas de decir y actuar con menos miedo y con más emoción...
que no sea el no abordar un tren el que te impida concretar...

sin más, acá les dejo: El Columpio



Ficha Técnica
El columpio
Producida por: BUS-->Bolarque unión servicios, S.L.
Protagonistas: Coque Malla y Ariadna Gil
Guión y dirección: Álvaro Fernández Armero
Año: 1992
Tiempo: 8' 31''
País: España

domingo, 5 de julio de 2009

Entrevista a Jason

Página interior de Espera...(Hey, Wait...)

El gran Bruce en su blog vierte a la lengua de Cervantes una entrevista, aparecida en The Daily Cross Hatch a Jason, autor noruego que me fascina y del que hace poco escribi, con respecto a Yo maté a Adolf Hitler.

Te inspiras en la vida ¿puedes señalar alguno de tus comics que sea más autobiográfico que los otros?
"Creo que Hey, Wait… es probablemente el más cercano a mi vida, sobre todo la parte de la infancia, aunque también la parte adulta. Está muy influenciado por el período en que trabajé en una fábrica de muebles. Pero incluso haciendo historias de género, como ciencia ficción o crímenes, no se puede evitar poner algo de tí en la historia. Sería imposible no hacerlo. O al menos no sería un buen comic."Página de Low Moon, lo nuevo de Jason

¿Tus primeros trabajos eran más autobiográficos que los de ahora?
"No, la autobiografía no me gusta mucho. Hice un poco en un período en que parecía que todo el mundo lo hacía. Quería intentarlo en un par de historias cortas. He hecho muy poco."

La gente suele hacerlo mucho al principio.
"Sí, es la elección obvia para contar tu propia historia – David B con Epileptic y Satrapi. Han salido muy buenos comics de ahí. Pero si dibujas un comic sobre un tipo que dibuja un comic, puedes cruzar la línea."

Satrapi ha tenido obviamente una vida fascinante. ¿Crees que tus propias experiencias no darían para hacer un comic interesante?
"No creo que tengas que experimentar una vida interesante o algo muy notable por fuerza. Uno de mis comics autobiográficos favoritos es I Never Liked You, de Chester Brown, que es..."

Vía/ ch999

domingo, 28 de junio de 2009

Crumb se mete con Dios

Robert Crumb, el maestro del cómic underground y las mujeres voluminosas, se ha pasado los últimos cuatro años adaptando el Génesis, así es nomas, ha dejado de lado las obras autobiográficas para adaptar el texto bíblico línea por línea, versículo a versículo. La obra verá la luz en octubre, y los encargados de publicarla en español son la gente de editorial La Cúpula. A medida que la fecha se acerca, la expectación crece; el gesto es inevitable, el cómic ha sido por mucho tiempo un arte bastardo algo que en lo pesonal lo dota de una humildad, que el resto de las musas hace siglo que perdió (si es que alguna vez la tuvo). Por eso el gesto de apropiación de Crumb, al adaptar una obra central de la cultura occidental, explicitando lo que en general se elide (sexo, incesto,crímenes, etc.) debería causar un terremoto de proporciones. Más aún si los pínceles son manipulados por un tipo tan sexualmente sincero. En fin, para ir calentando los motores, tenemos un artículo del País, que viajó a visitar a Robbie a Francia además de un link con los adelantos que ya están publicando en el país de Asterix (como no si en materia comiquera la llevan).
"El dibujante acababa de terminar el capítulo 19 y mostraba orgulloso el episodio correspondiente a las hijas de Lot. En el bocadillo de la viñeta se podía leer. "La mayor dijo a la pequeña: 'Nuestro padre es viejo y no hay ningún hombre en el país que se una a nosotras, como se hace en todo el mundo. Ven, vamos a propinarle vino a nuestro padre, nos acostaremos con él y así engendraremos descendencia". Lo que seguía no se diferencia mucho de la clásica escena de sexo rijoso con la que Crumb escandalizó hasta a los héroes de la liberación hippie de los sesenta. Los mismos que tuvieron en el dibujante a uno de sus más ácidos cronistas. "Bucear en el texto me ha servido para darme cuenta de que mis burradas estaban allí al principio del principio", explicaba Crumb, con esa media sonrisa suya de travieso sociópata."
continua aquí
Los adelantos publicados por Télérama aqui y aqui, más un artículo publicado en la lengua de Céline aqui
Adelantos de Télérama vía/ Entrecomics

Más sobre Alex Raymond

En Cómics, historietas, tebeos... siguen repasando la trayectoria de Alex Raymond, esta vez es su paso por el ejército durante la segunda guerra mundial, donde el genio de Flash Gordon da muestras de su talento absoluto como puntilloso ilustrador, de paso Charles Caum repasa la historia de como se enrolo:

"Algunos maledicentes han dicho que Alex Raymond se alistó por los problemas que tenia en su matrimonio. Otros, igualmente malpensados, han afirmado que el objetivo de su tardío alistamiento se encontraba en la preparación del terreno como ‘héroe americano’ para el relanzamiento de su carrera, una vez finalizada la guerra."


jueves, 25 de junio de 2009

"Yo maté a Adolf Hitler": amor y odio

John Arne Saeteroy es un noruego conocido en el mundillo del cómic bajo el seudónimo de Jason, nacido en 1966, se hace conocido el 2002 por obtener un premio Harvey al autor revelación, sin embargo, son dos reconocimientos a la obra Yo maté a Adolf Hitler los que hacen que su nombre circule como valiosa moneda, por lo menos en la internet: un Eisner el 2008 (galardon del cómic que se compara habitualmente con los oscars, pero que en mi opinión merece mucho más respeto que la estatuilla hollywoodense), y la elección como uno de los mejores libros del año por Publishers Weekly (prestigioso ranking europeo) el 2007. Pero bueno, como siempre puede ser que los reconocimientos y premios no signifiquen mucho, pues en general llegan un poco tarde cuando no son inmerecidos, afortunadamente no es el caso de Jason. Porque a pesar de haber leído sólo tres obras de él (¡CHHHT!, Espera... y la que ahora me impele a escribir), se me hace que esta última, la más reconocida (por ahora), es la que más se deja leer, porque las anteriores están marcadas por el silencio, el blanco y negro y la claustrofobia: elementos a los que no esta acostumbrado el lector de cómics en general, por lo tanto requieren más de una lectura (algo a lo que tampoco esta acostumbrado el lector de cómics en general), y es que hay que tener presente que el talentoso noruego este, se mueve en un circuito underground, lo que significa: no-superheroes, no-editoriales megaindustriales y si-un estilo personalisimo en cada página, viñeta, dibujo y trazo.
La pregunta lógica en este momento es ¿de que va? Yo maté a Adolf Hitler, pues va de una época en que los asesinos a sueldo son legales y permitidos en la sociedad, o sea que si te cae mal alguien, te llevas mal con tus hermanos, ya no amas a tu esposa y no sabes como deshacerte de ella para irte con tu amante, o tu vecino gusta de escuchar música con el volumen al máximo a las horas más intempestivas; por unos cuantos morlacos un sicario le pone fin al suplicio. Así de simple, limpio y fácil. El protagonista de la obra, un asesino sin nombre (ningún personaje lo tiene) se debate entre su oficio o el amor por una mujer. Así pasa el tiempo hasta que llega un señor a su despacho que quiere matar nada más, ni nada menos que a Adolf Hitler, utilizando una máquina del tiempo que demora cincuenta años en cargarse, y alcanza para un sólo viaje ida y vuelta. A simple vista la trama no puede ser más tópica, sin embargo como ocurre en esto del arte de contar historias, lo esencial, la médula de la cuestion es como la cuento. Y en este sentido Jason se me aparece como un narrador estéticamente paradójico, pues por una parte utiliza un trazo de líneas claras, con el que es capaz de marcar la profundidad de cada viñeta debido a los ángulos y posiciones de los personajes (si esta de medio lado, de lado, de frente, etc.) algo que no es fácil dada la uniformidad de sus físonomias. Además la composición de las páginas no varia un ápice en las 48 que conforman la obra; utilizando una retícula (palabra que designa la composición de una página de acuerdo a un número uniforme de viñetas) de 4x2 (o sea, ocho viñetas por página distribuidas en dos columnas de cuatro viñetas). Y si esto no es poco, también esta el uso de figura antropomórficas, especialmente canes (constante en prácticamente toda su obra), estilizadas y sutilmente humanizadas, y es que Jason no usa muecas o gestos marcados en sus personajes, una gota de sudor o un primer plano manteniendo el mismo gesto le bastan narrativamente para materializar emociones profundas y complejas. Estos tres elementos antes mencionados; el trazo, la composición de página y el uso de figuras antropomórficas, es constante, repetitivo y redundante. Sin embargo lo maravilloso es que teniendo estos marcos, al interior de los cuales desarrollar su obra, Jason le inyecta página a página un dinámismo itinerante, en tan sólo tres viñetas nos despliega un sueño, en cinco un viaje en el tiempo, en una página un veloz montaje dónde se nos expone el ritmo de vida del personaje. Y ya ni hablar de las elipsis, que son marca de fábrica de un autor que es consciente, de que si bien el cómic es un arte visual, la magía esta en no mostrarlo todo, a veces no mostrar casi nada.
Por otra parte el argumento desplegado por Jason, si bien suena a tópico como antes dije, su desarrollo lo dota de una originalidad aplastante, idea que recalco porque la pregunta ¿que pasaría si alguien hubiera matado a Adolf Hitler? esta tremendamente desgastada y trabajada a partir de una infinidad de lugares comunes caracterizados por un uso excesivo del nazismo esóterico y mésianico. En Yo maté a Adolf Hitler, Jason delinea un mundo tremendamente cotidiano, en el que la crueldad y la banalidad de los seres humanos es llevada al límite ante la facilidad para poder despachar a alguien al otro mundo, no hay espacio para las emociones y sentimientos, por eso nuestro protagonista no puede ser asesino y estar con la mujer que ama al mismo tiempo. En este sentido es perturbadora la sencillez narrativa , con respecto a la crueldad expuesta; no hay escenas excesivas ni hiperviolentas (algo a lo que los medios masivos nos tiene acostumbrados), un sólo y certero BANG! retumba en cada viñeta como el más despiadado de los actos, en aquel fondo de líneas claras y tonos pasteles (notable es el coloreado de Hubert). En este mundo es donde la posibilidad de matar a Adolf Hitler, se convierte en una forma de erradicar la maldad, de hacer del mundo un lugar menos cruel, borrando de la historia al mayor de los verdugos, antes de que ocurra la segunda guerra mundial, es la cuestion acerca de si se puede borrar el mal radical, el crimen absoluto. Esta es la gran pregunta que se hace Jason, haciendo malavares con nociones, que para algunos son dogmas como la ucronía y la distopía. No es mi intención, tras la lectura, dar una respuesta, sólo me gustaria subrayar que si en sus obras anteriores la instrospección y la reflexión eran elementos constitutivos de una ética, en Yo maté a Adolf Hitler es la acción el motor de los cambios.
Parafraseando a alguien por ahí no puedo dejar de decir, que obras como esta hacen grande al cómic.

sábado, 20 de junio de 2009

Migoya habla con Hiroya

El hipérquinetico de Hernán Migoya (guionista y editor) se las arregló para entrevistar, vía e-mail y traductor de por medio, a Oku Hiroya el retorcido cerebro creador de Gantz.

"Mi generación experimentó el boom del cine de terror, quizás he recibido cierta influencia de este boom de manera natural.
Con respecto a las obras que me han influenciado, es imposible hacer referencia a algunos títulos porque he visto un sinfín de películas.
En todo caso, he visto todas las obras de los muertos vivientes de George Andrew Romero, casi todas las de Steven Spielberg también.
Veo bastantes películas de Hollywood hechas con un gran presupuesto, veo también telenovelas japonesas.
Los mangakas de los cuales he recibido influencia son Osamu Tezuka, Rumiko Takahashi, Yoshikazu Yasuhiko, Ryoichi Ikegami, Katsuhiro Otomo, entre otros. Los animadores de los cuales he recibido influencia son Yoshiyuki Tomino, Osamu Dezaki, Hayao Miyazaki, etc."
-Oku Hiroya-

Más sobre Gantz

Via/ Comicsario

Recordando a Kirby

Jack Kirby es sin duda alguna el maestro del cómic norteamericano, fue el cerebro detrás de la creación de el 90% del universo Marvel, a DC le dejo el Cuarto Mundo, y eso es sólo una parte del millón de obras que produjo. En ABC le dedican una breve nota aquí
"El pasado febrero se cumplieron 15 años desde que Jack Kirby dejó huérfano al cómic. La muerte le llegó cuando un tardío reconocimiento le había consagrado definitivamente como la figura central del comic book. Lo que Osamu Tezuka era en Japón y Hergé en Europa, Kirby lo representaba en Estados Unidos. Por supuesto, el cómic americano moderno tenía muchos otros padres. Milton Caniff le dotó de un lenguaje característico desde las tiras de prensa, un soporte con prestigio, y Will Eisner era el pionero que había sabido hacer el trayecto desde la historieta industrial hasta el cómic de autor. Kirby, por su parte, sólo hizo tebeos comerciales. Tebeos de aventuras, de acción, de crimen, de guerra, románticos y de superhéroes. Tebeos para chavales. Tebeos a granel. Pero los hizo como nadie, con una potencia singular, de una manera incomprensiblemente obvia y a la vez misteriosa."
Portada de la adaptación de 2001: odisea del espacio de Stanley Kubrick

miércoles, 17 de junio de 2009

Up!: Un oasis de angustia en un desierto de aventuras

Es un poco paradójico que la última película se Pixar se llame Up: Una aventura de altura. ¿Y dónde esta la paradoja? dirán ustedes. Pues está en que el próximo año estrenan Toy Story 3: una franquicia segura, lo que tampoco es malo, si se tiene en cuenta que la tercera parte se estrenará ¡15 años después de la primera! (recuerdo haber visto la primera parte a ¡los nueve años en VHS!) bueno ¿y dónde esta la paradoja? seguirán preguntandose. Pues la paradoja es que Up es la última película de Pixar antes de un nuevo aterrizaje, y es que con esta peli se acaba un segundo ciclo magistral de Pixar integrado por Ratatouille, Wall - E y la película sobre la que ahora escribo. Y es que creo fervientemente que tanto Toy Story como Cars, son filmes dónde la balanza se inclina más hacía el lado comercial que al creativo, lo que no quiere decir que sean obras que desciendan al nivel de Dreamworks. Muy por el contrario ambos filmes son notables, pero pálidecen frente otros como Monster Inc., Buscando a Nemo o Wall - E. Y es en esta última película dónde los riesgos que toma Pixar son bastantes, dirigida por Peter Docter (quien también dirigió Monster Inc.)cuenta la historia de Carl Fredricksen un vendedor de globos viejo y mañoso, que vive en una pequeña casa rodeada de rascacielos, hasta que literalmente es expulsado por el sistema, por lo que decide amarrar los globos que le quedan a la casa e iniciar un viaje hacía Venezuela en busca de las "Cataratas del Paraíso" (alter ego del salto del Ángel), acompañado por un pequeño boys scout llamado Russell, cumpliendo así el sueño que antes tuviera con su esposa Ellie. Al llegar a sudamerica no tan sólo se encontrarán con un mundo pérdido, sino que también con una extraña ave, perros que hablan, un viejo héroe que se convierte en villano y por supuesto la infaltable ¡AVENTURA!

No son pocos los elementos de continuidad que Up establece con Wall - E, en esta última se nos narra una historia de amor maracada por la imposibilidad y la contradicción entre dos robots (Wall - E y Eva), más humanos que cualquier otro personaje, que son los responsables de que la tierra vuelva a repoblarse, también vale la pena recordar que la primera media hora estaba dominda por el silencio y el paisaje de un planeta tierra arrasado, colapsado y lleno de basura. Por otra parte en Up observamos una historia de amor, entre Carl y Ellie narrada silenciosamente en alrededor de quince maravillosos minutos plagados de emoción y simbolismos (ascensos y descensos) dónde vemos como se conocen en la niñez unidos por el sueño de viajar a sudamerica, se casan y viven felices hasta que...(vean la peli). Las contradicciones también se hacen sentir en Up, Carl Fredricksen es un viejo de 78 años con la imaginación de un niño y la inquebrantable voluntad de un aventurero, que tras ser expulsado de la realidad que habita, por un siempre agresivo desarrollo, decide hacer realidad sus sueños con Ellie. Accidentalmente será secundado en su travesia por Russell un niño ¡setenta años menor que él! que proviene de una familia disfuncional, lleno de conocimientos e ideas. Claramente Carl y Russell nos traen a la memoria las parejas clásicas de la literatura como Sherlock Homes y Watson, Don Quijote y Sancho Panza, Robinson Crusoe y Viernes, etc.Lo interesante de todo esto es que esas pequeñas y grandes contradicciones, entre las que perfectamente podría estar una casa elevandose gracias cientos y cientos de globos, son las que ayudan a hacer verosimil las peripecias de Carl y Russell en ese mundo pérdido y salvaje, un paisaje marcado por la selva y el desierto, por animales exóticos, un paisaje que recuerda a las viejas historias de aventuras como el Tarzán de Edgar Rice Burroughs, además de ciertos toques de tecnología que le dan un exquisito aire Pulp, haciendo inevitable que recordemos el Flash Gordon de Alex Raymond.

Pixar sabe que el terreno de la animación es el de hacer posible lo imposible, sin embargo no basta con eso, no basta con mezclar, con hibridar elementos alejados en el tiempo, en el espacio, mezclar fantasía y realidad libremente, sino hay un soporte argumentativo, sino hay artesanía a la hora de ir desarrollando las hebras de la historia. Porque quizá el punto dónde Up corre todos los riesgos no es en su propuesta figurativa, en los personajes y en el mundo representado, lo que ya es bastante decir, sino que dónde Peter Docter y compañia pone sus cartas es en la angustia, en la pena y en el dolor. Sentimientos omnipresentes en la película, y representados por esa casa flotante, porque el verdadero peso de las cosas no es su materialidad, sino que la duración que tiene en nuestra alma. Carl debe aprender a sobrellevar el dolor y la angustia, para poder reinventarse, comenzar una nueva vida, sin olvidar. Puede que la película no sea otra cosa, sino un largo duelo disfrazado de aventura. Pero claro, eso es muy triste, mejor pensemos que es una maravillosa reflexión acerca de las geografías, de las topografías de la imaginación, y que el interpretar la forma de una nube, confundir una montaña con un gigante, son acciones que dan cuenta del poder de la imaginación, que es capaz de destruir las celdas de la realidad.
¡Imprescindible!

domingo, 14 de junio de 2009

Flash Gordon


Creo que seria una buena costumbre linkear post notables que uno encuentra por internet. En este caso me quedo con Charles Caum y lo que ha dicho y subido sobre Alex Raymond y Flash Gordon. Que en unos cuantos párrafos delinea a un artista, a una industria y lo mejor es que comparte con nosotros unas páginas soberbias.

“Creo sinceramente que esta es una modalidad de arte por derecho propio y que puede ser más creativa, incluso, que la ilustración de revistas (…) El ilustrador trabaja con sus cámaras y sus modelos, pero el historietista solo dispone del papel, la tinta y su inspiración. Uno puede ser a la vez el dramaturgo, director y realizador, en el montaje de apasionantes historias…”
-Alex Raymond-

Fuente/Comics, historieta, tebeos...

sábado, 13 de junio de 2009

Escenas que me gustaria ver en una sala de cine

Una de las maldiciones de un adicto al cine es que tienes que conformarte con el tiempo y el espacio que te toca. Así de simple, en los tiempos de las multisalas es imposible disfrutar de clásicos como el Padrino en pantalla gigante, ya ni hablar de paladares refinados que temblarian ante la posibilidad de ver peliculas como La diligencia de John Ford, Las reglas del juego de Renoir o algo de D.W. Griffith, por continuar una línea descendente. Es realmente impresionante como la memoria de los espectadores fluye a una velocidad de vértigo, para más de alguno ver La comunidad del anillo de Peter Jackson o Titanic le suene a un ejercicio de nostalgia y naftalina. Y con respecto al espacio, estamos sometidos a los caprichos de la distribución, es de chiste ver como se hacen festivales de cine bajo las estrellas con "películas inéditas" por estas tierras, mientras que la verdad es que las hemos visto en DVD has más de un año. En fin el próposito de este post es compartir cinco escenas que me encantaria ver en una pantalla de cine, y que ya sea por las imposibilidades del tiempo o caprichos de la distribución no me queda más que seguir rayando mis cansados DVD'S. Cinco escenas en las que prácticamente no hay diálogos, nada de los mejores besos, las mejores frases, sólo imagenes breves chispasos de genialidad que deberían hacer que cualquiera anote los cinco títulos entre su lista de infaltables.

Kikuchiyo el samurai
Toshiro Mifune es un actor japones que actuó en cuanto film de samurai se le cruzó por delante, así es que no se asusten si ven su nombre repetido en una cantidad ingente de películas con katanas, no es que esten viendo la misma peli con el nombre traducido de cincuenta formas distintas, sino que Mifune actuó en las cincuenta películas. Y no es que en el país del sake faltén actores, sino que el tipo dio catédra en muchos de sus papeles. Uno de esos greatest hits de Mifune ocurrió en Los siete samuráis (Shichinin no samurai, 1954) de Kurosawa, donde el actor interpretó a Kikuchiyo el único de los siete que defienden la aldea que es hijo de campesinos, por lo que en cierto momento de la película en que se dan cuenta que los labradores no son tan inocentes como parecen, Mifune-Kikuchiyo dispara con todo en un discurso Cervantoshakespiriano de antología. (lamentablemente sólo encontre el momento doblado al español)


La sed de mal de Orson Welles
Simplemente tres minutos y medio, y Orson Welles filma un opening perfecto, un plano secuencia glorioso. ¿Qué es un plano secuencia? una sola camará sigue la acción en un espacio, sin cortes sin cambios en los planos, sólo una cámara es nuestro contacto con lo narrado (Hitchcock filmó La soga con semejante método durante toda la película). No digo más, porque no hace falta.


La venganza es una mujer
Park Chan - Wook es uno de los grandes talentos del cine surcoreano, cuyo nombre saltó a la fama el 2003 tras ganar el grand prix de Cannes con la visceral Oldboy, segunda parte de la trilogía de la venganza, lamentablemente es el único film que llegó a nuestras salas, por cierto, de forma bastante mezquina. El 2005 Chan - Wook cierra la trilogía con Sympathy for Lady Vengeance, dotada de una versátilidad artística aplastante la película cuenta la historia de Geum Ja, joven encarcelada injustamente, tras ser acusada de ser una asesina de menores, que buscará vengarse del verdadero responsable de los crímenes tras salir en libertad. Prueba de esa versátilidad artística de la que les hablaba es el opening de la película, unas cuantas notas, un poco de rojo y un poco de blanco le sirven a Chan - Wook para un momento breve pero muy bello, donde no dice nada (salvo por los colores, rojo: violencia y venganza, blanco: perdón y piedad). Sólo unos segundos, no hay trama, no hay argumento; no imagino otra apertura para esta opera salvaje.


La femme tarantiniana
Ya lo decía Truffaut, una de las claves del cine es saber filmar a las mujeres, a las actrices, saber captar ese momento único. Sin duda alguna Tarantino, lector y espectador adelantado de la nouvelle vague, tomo nota de ello no tan sólo dedicandole gran parte de su filmografía a las feminas, sino que sino que filmandolas con variados registro. En esta escena de Deathproof se unen varios elementos que son marca de fabrica del director, como la elección de la música, algo siempre brillante en sus películas, sin embargo lo mejor es el conjunto; un lap dance filmado con un hálito de cine B, lleno de cortes y cambios en los planos, una escena que no tiene nada que ver con el brillo y las simetrias de Uma y Travolta en Pulp Fiction. Una escena deslavada y desprolija, sin embargo perfecta.


Vampiros verdaderos
Aún tengo esperanza de ver esta escena en el cine, y es que es un secreto a voces que Let the right one in, o Déjame entrar o Lat den ratte komma in, en su idioma original, es la mejor película de vampiros filmada en décadas. Así es que espero que los distribuidores muestren un poco de cordura, aunque sea en agosto, cuando las summer movies comienza a retirarse.
Oskar es un niño de 12 años atormentado y víctima de abusos por parte de sus compañeros, una noche conoce a una nueva vecina, una niña que parece llevar siete vidas a cuestas. y gusta de la sangre fresca La escena es breve, no es más que una caricia, sin embargo al ver la película se darán cuenta que es muy arriesgada, y es una de las poquisimas escenas del film dónde el acto de tocar a alguien no es destructivo.



Más Tarantino

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jueves, 11 de junio de 2009

Trailer de lo nuevo de Scorsese

Como admirador del cine del italoamericano Martin Scorsese, no puedo dejar de postear el trailer de su nueva película: Shutter Island. Adaptación de la novela hómonima de un tipo llamado Dennis Lehane, nombre que no me suena ni por si acaso. El nombre que si me suena es el de Leonardo Di Caprio, actor que bajo el mando de Scorsese se ha despachado sus mejores interpretaciones, sobretodo en El Aviador. En esta ocasión interpreta a un agente federal llamado Teddy Daniels, que ingresara a una carcél para personas con trastornos mentales (¿alguien dijo Asilo Arkham?) en busca de un prófugo. El trailer se ve impecable, advirtiendonos que Scorsese esta en plena forma y no solo sabe filmar a los muchachos del barrio. El resto del elenco esta conformado por actores como Michelle Williams (¿alguien dijo Dawson´s creek?), Mark Ruffalo(Zodiac), Ben Kinsgley(The Elegy), Jackie Early Haley (lo mejor de Watchmen) y Max Von Sydow, quien para sorpresa de alguno no esta muerto (¿se acuerdan del caballero que gustaba de jugar ajedrez con la muerte en El séptimo sello?) la peli se estrena por allá por octubre en los USA. Afortunadamente Marti siempre ha tenido una buena distribución garantizada.

Blog de Vertigo

La línea Vertigo de DC comics, que agrupa el material denominado "para adultos" (mature readers) lanzo un blog títulado Graphic Content, dónde se puede apreciar portadas y adelantos de sus publicaciones.
Via/ZonaNegativa