Sin duda este ha sido el mes del mutante de las garras de adamantium, asi que me parece inevitable dedicarle algún post y pensando que podia escribir me parecio lo mejor dedicarle un espacio en este blog a las que me parecen las mejores historias dedicadas a
Wolverine en solitario:
Honor de
Chris Claremont/
Frank Miller y
Arma X de
Barry Windsor Smith. El criterio de la elección se debe a que son dos historias que logran llevar al personaje más allá de los lugares comunes tanto argumentalmente como a nivel artístico. Y con respecto a ese bodriete llamado X-men origins.....mejor voy a hacer como que no existe. Así es que paso a escribir sobre la primera obra en cuestion:
Honor.
Wolverine había debutado en 1970 en las páginas de
Hulk, no paso a ser parte de los
X-men hasta 1975 y de ahí en adelante quienes delinearon su personalidad fuerón Chris Claremont y John Byrne. La popularidad del mutante comenzó a subir como la espuma debido a su personalidad incombustible y violenta, si a eso le sumamos su oscuro y desconocido pasado más sus atributos, como poder regenerarse ante cualquier herida y tener un esqueleto de adamantium (el metal mas resistente del mundo) con garras retractiles. Nos da como resultado una mezcla absolutamente original y nunca antes vista en el cómic masivo,
Wolverine estaba muy lejos de las angustias de
Spider-Man o
Hulk, simplemente era una pequeña bestia impredecible, que no dudaba en desafiar al pelón de Xavier. A pesar de la frescura que el personaje le aporto a la serie sus identidad se movia sobre los paramétros antes nombrados, el punto de inflexión se produciria en 1982 cuando
Chris Claremont se uniera a
Frank Miller, quien venia de una brillante etapa con
Daredevil para crear una miniserie de cuatro números que sería la primera aventura de
Wolverine en solitario. Sin embargo el valor de la miniserie
Honor va más allá de eso porque tanto el desarrollo del personaje como el arte de
Miller dejarán una impronta indeleble en su identidad.
La historiaTras cumplir una misión en las montañas,
Wolverine se embarca a Japón en busca de su amor:
Lady Mariko, miembro de la nobleza, quien hace varias semanas no da señales de vida. Al llegar allá se encuentra con
Asano, un viejo amigo de los tiempos en que
Logan era agente secreto, este le cuenta que el desaparecido padre de
Mariko,
Shingen, ha regresado, por lo tanto hizo que esta se casara con un tipo que le brindo cierta ayuda en sus "negocios". Al ir al palacio donde vive
Mariko se enfrenta con
Shingen, quien lo derrota y humilla negandole toda posibilidad de disputar la mano de su hija, siendo arrojado en un estado deplorable a las calles de Tokio. En ese momento es salvado por
Yukio, una joven guerrea que se enamorara de él. Y asi es como comienza el periplo de
Wolverine, ayudado por
Yukio,en busca de la venganza y el amor pérdido.
HonorEl desarrollo del personaje es uno de los puntos más altos de la historia, el llevar la aventura a Japón no tan solo supone un cambio en el paisaje, sino que también supone enfrentar a
Wolverine a conceptos como lealtad, tradición y por supuesto honor. Y es aquí donde comienza el conflicto porque su salvajismo e impetuosidad chocarán frontalmente con la mesura que suponen los valores tradicionales encarnados en la nobleza,
Wolverine tratara de cambiar el destino de
Mariko al ser casada a través de un arreglo, pero será vencido por
Shingen con un
Boken (espada de madera que se utiliza para entrenar, en oposición a las garras de
Logan). Al no poder cambiar el destino de
Mariko,
Wolverine se sumerge en el alcohol y las peleas ilegales siendo acompañado por
Yukio, quien le pide ayuda para asesinar a un rival de su jefe. Cumpliendo la misión
Wolverine se volvera a encontrar con
Mariko, quien presenciara literalmente en primera fila el salvajismo del que es capaz
Logan al verlo enfrentarse con una docena de guerreros, y comprobar el comportamiento desmesurado del que es capaz su amado.
Yukio
La guerrera
Lady Mariko
El amor ideal de Logan
Lo interesante es como el guión lleva a
Wolverine, desde la impotencia a la desmesura total, para luego tensionar la oposición dejando en evidencia como se halla atrapado en su condición de hombre-bestia. En este sentido
Mariko y
Yukio con trascendentales, son los personajes femeninos, los que mueven a
Wolverine y despiertan cuanto hay de humano en él. Por una parte
Lady Mariko es el amor romántico e ideal al que aspira y por el que luchara, mientras que por otra
Yukio es la guerrera, representa el erotismo y la sensualidad: "
Soy una tigresa Logan si me crees diestra en el arte de la guerra...espera a verme realizar el del amor". Si bien se supone que
Wolverine es un personaje de edad indeterminada, es como amante de
Yukio como se lleva a cabo su educación sentimental, ella le enseñanra que la frontera entre el amor y el odio es bastante difusa, es la que lo despierta y abre a las contradicciones, por lo tanto a la posibilidad de cambiar:
"No importa cuanto busque la serenidad interna, siempre la riego. No debería importarme. Esa es la filosofía de Yukio..ser lo que somos sin resistirnos. Somos agresivos por naturaleza y nos gusta. Cuando hay necesidad sabemos matar. Le gusto a Yukio como soy. Mariko me hace querer cambiar, madurar, dontrolar la furia interior que hay en mi interior. Las amo a las dos, les fallé a las dos...y lo peor, me fallé a mi mismo...porque...me perdí a mi mismo".
Yukio y
Mariko son radicalmente opuestas,
por puede amar a las dos, y de esa tensión surge la posibilidad de cambiar, de encontrar su humanidad,
Wolverine se vuelve consciente de que su bestialidad puede ser tan rígida como las tradiciones a las que se enfrentó al principio:
"La clave no es ganar o perder...es hacer el intento. Nunca sere lo que debo ser o quiero ser...pero no estaré seguro si no lo intento. Sí tengo miedo , pero no hay alternativa, sólo el estancamiento, una forma segura y horrible de morir, no del cuerpo, sino del espirítu. Un animal sabe lo que es y lo acepta, un hombre debería saberlo también , pero lo cuestiona, sueña, lucha, cambia, crece. Me robaste mis sueños Shingen, pero sólo por una vez. ¡Porque soy soy un hombre, Shingen, no una bestia!"
Trazos y coloresPara ser un comic masivo, el nivel expuesto por
Frank Miller en el dibujo y
Lynn Varley en los colores es bastante alto, sin caer en excesos y siempre plegandose a las necesidades narrativas ambos logran resaltar los elementos cruciales y necesarios en cada momento. El estilo de
Miller es ideal para
Wolverine, porque las fisonomias que dibuja nunca son alargadas, siempre son chatas y de miembros anchos, por otra parte, su estilo también rinde frutos en los combates, donde podemos apreciar esas viñetas con movimientos estáticos, a lo
timebullet que tantas divisas le dierón en
300, en las escenas de batalla utiliza viñetas alargadas, ya sea horizontal o verticalmente, lo que le imprime ritmo a la lectura, este recurso intentara ser copiado por los dibujantes de la serie regular de los X-men con resultados bastante mediocres.

La impronta de
Miller es muy grande en la obra, no tan solo en el trazó, la forma que le da al relato es heredera de las estructuras que este usara en
Daredevil, como el uso de mónologos, por otra son los motivos clásicos que ira desarrollando en otras obras como el heroismo y la identidad (ojo con
Daredevil: Born again) y ya ni hablemos del ambiente donde transcurre la historia, basta saber que
Miller fue el que descubrio el manga para Estados Unidos. En cuanto a los colores, el trabajo de
Lynn Varley es notable, aunque contenido, logra delinear la ciudad de Tokio a partir de parametros estéticos, es el Japón iconografico de las luces de neón y tradiciones, los colores de
Varley hacen que no olvidemos que es un cómic, una representación lo que es notable porque no cae en lugares comunes dominados por el
folklor, lo que es interesante porque hay una estrecha relación entre el escenario, la trama y los temas de la obra.
Wolverine: Honor es una obra que en su simpleza y mesura esta llena de detalles que revelan el oficio y nivel del trabajo realizado por sus creadores, es un punto de inflexión total con respecto a la identidad de un personaje que antes era bastante plano, por otra parte es una clásica magistra de como se puede hacer un cómic comercial de gran nivel, sin transar la esencia del personaje tratado, muy por el contrario amplia las posibilidades drámaticas de este.