jueves, 14 de mayo de 2009

Moore y Gebbie sobre LOST GIRLS


Por si alguien no lo sabe, Lost Girls es un cómic pornografico escrito por Alan Moore y dibujado por Melinda Gebbie. En más de trescientas páginas que significarón unos veinte años de trabajo Moore y Gebbie, cuenta la historia en que Dorothy (El mago de Oz), Wendy (Peter Pan) y Alicia (Alicia en el país de las maravillas) toman conciencia de que son personajes de ficción y se encierran en un hotel, a principios del siglo XX, mientras hay una guerra, para llevar a cabo su iniciación sexual. Zona Negativa desentierra una extensa entrevista realizada a los autores el año pasado que se encontraba inédita, donde Moore y Gebbie dan cuenta de sus intenciones e ideas con respecto a diversos temas presentes en la obra como la pornografia, el erotismo y la muerte. La entrevista es extensa y al leerla se asistira no tan solo al mapa mental de los autores, sino que también a interesantes detalles sobre la producción de la obra. Su lectura es algo que no se pueden perder, aunque en su vida hayan leido un cómic, además Lost Girls es una obra imperdible que traslada al noveno arte el nivel de clásicos como el Márques de Sade. A continuación unos fragmentos de la entrevista, cuyo único "pero" es lo poco que habla Melinda Gebbie, quizás es natural que el guionista lleve la batuta en estas cosas, asi que la mejor forma de visualizar a la dibujante es observando unas páginas de sus obras.
Alicia, Wendy, Dorothy...

Alan Moore:"En el transcurso de las primeras conversaciones sobre este proyecto que Melinda y yo mantuvimos hace veinte años, se nos ocurrió la idea que sería la base fundamental de Lost Girls: la de utilizar como protagonistas a tres personajes sacados de diversas historias infantiles muy populares (Dorothy de El mago de Oz, Alicia de Alicia en el País de las Maravillas y Wendy de Peter Pan). Nos dimos cuenta de que lo que más nos atraía de ese concepto de reunir en una misma historia a esos tres personajes en concreto era que, gracias a ellas, teníamos la metáfora perfecta sobre cómo todos nosotros entramos en el mundo del sexo y adoptamos nuestra identidad sexual. El sexo es un mundo extraño al cual de repente nos vemos arrojados; a partir de entonces, la gente que nos rodea ya no parece comportarse como solía hacerlo y nosotros tampoco. Cuando somos conscientes de la presencia del sexo, el mundo cambia; nos vemos dentro de un paisaje que nos resulta extraño, emocionante, hilarante y aterrador… Una sensación que se asemeja mucho a la que experimentan Wendy, Dorothy y Alicia en sus respectivas historias cuando descubren esos nuevos mundos llamados El País de Nunca Jamás, Oz y el País de las Maravillas."

Alan Moore: "En resumen, al utilizar a estos tres personajes de ficción estancados eternamente en la infancia en el mundo de la ficción, y hacerlos crecer hasta llegar al umbral del despertar sexual, pensábamos que podríamos lograr que nuestro mensaje tuviera un alcance más universal, y que los lectores llegaran a reflexionar sobre sus propias experiencias sexuales, sobre esas cosas de las que nunca hablamos… y que tal vez sería bueno que habláramos de ellas para poder superar algunos de los traumas que pudieron originarse debido a esas vivencias, tal y como hacen los personajes de Lost Girls. De este modo, quizá estemos aportando nuestro granito de arena a la hora de solucionar algunos de los problemas que surgen en ese terreno, algunos de esos traumas que aparecen durante el despertar sexual de los que la gente nunca habla con nadie."

¿POR QUÉ EL PORNO?

Alan Moore:"En un principio, lo que queríamos hacer era elevar este género al nivel que nosotros creíamos que debería estar, porque, al fin y al cabo, el sexo forma parte de la vida cotidiana del ser humano, es algo que nos afecta a todos de un modo u otro. Otros géneros como el de terror, la serie negra o la ciencia ficción no siempre están ligados de una forma tan íntima con nuestras vidas, no tienen tanta importancia dentro de nuestras vidas. Si bien es cierto que esas historias pueden resultarnos muy emocionantes, a la hora de la verdad, la mayoría de nosotros en su vida diaria no se relaciona con criminales, ni tiene nada que ver con algún asesinato, ni acaba siendo testigo de la invasión de la Tierra por parte de unos platillos volantes… Sin embargo, todos tenemos experiencias en el campo del sexo y la sexualidad, y tenemos nuestras opiniones al respecto."

Alan Moore:"Nos dimos cuenta de que la única clase de pornografía que realmente nos gustaba, era la que encontrábamos en la literatura de la era Victoriana y Eduardiana, y, en términos visuales, en la obra erótica que ciertos ilustradores habían desarrollado a lo largo de los últimos doscientos años. Llegamos a la conclusión de que nuestra versión ideal de la pornografía sería aquella que surge en estado puro de la imaginación, porque, y esta es una opinión estrictamente personal, para mí (y creo que para Melinda también) en cuanto se utiliza la imagen de una persona real en este género, resulta inevitable que una serie de ideas sucias, inquietantes y deprimentes acaben invadiendo el terreno de la fantasía sexual."

Alan Moore:"Así que decidimos que podíamos reinventar este género que, por lo general, ha sido tratado tan mal, y dotarle de un cierto grado de intelectualidad y valores estéticos; pensamos que podíamos transformar la pornografía en algo distinto, pero que aún cumpliera con los fines que se supone que este género tiene que satisfacer… es decir, excitar a la gente, pero que lo hiciera de tal manera que no utilizara a las mujeres como objeto, que no tratara a los protagonistas de forma degradante, que no hiciera lo que la pornografía suele hacer."

Alan Moore:"En definitiva, se trata de una vivencia en la que uno se encuentra aislado (al menos, eso es lo que suele pasar en nuestra cultura). Todo esto lleva a que la gente se encuentre aún más aislada o se sienta todavía más sola, a que se sienta aún más culpable o avergonzada, justo lo contrario a lo que se supone que es el fin último del arte. El arte, en su mejor versión, alcanza su máximo objetivo cuando (ya sea leyendo un libro, o contemplando un cuadro o escuchando una obra musical) vemos que a través de él se expresa una idea o un sentimiento que previamente habíamos imaginado que solo nosotros habíamos experimentado. Así que cuando disfrutamos al arte, nos sentimos menos solos; sin embargo, la pornografía produce el efecto contrario, nos hace sentirnos más solos y aislados. Pensamos que debíamos intentar poner remedio a esa situación, teníamos que ver si éramos capaces de crear una obra hermosa que estuviera contada de forma muy creativa, pero que, al mismo tiempo, cumpliera con los fines que se supone que persigue toda obra pornográfica. De modo que acabáramos transformando la pornografía en algo con lo que nosotros nos sintiéramos realmente satisfechos, en algo que tuviera un gran potencial artístico."

HACIENDO EL AMOR O LA GUERRA...

Alan Moore:"Por todo esto, queríamos que Lost Girls hablara sobre esta opción ineludible: “Haz el amor o la guerra”. Es una variación que yo creo necesaria del típico slogan de “haz el amor, y no la guerra”, ya que considero que esta disyuntiva debe plantearse así, en toda su crudeza: si no centras todas tus energías en el amor, en lo creativo, en la imaginación, entonces esas energías tienen que acabar en alguna parte. Cuando a nuestros líderes les conviene, por razones de estrategia económica, política o militar, les resulta muy fácil mandarnos a miles o millones a morir; de modo que toda la energía que hubiéramos concentrado en crear un cuadro, un libro, o simplemente en hacer el amor con nuestra pareja… toda esa energía acaba desperdiciada en algún infierno extranjero, donde nos dedicamos a matar a otra gente de nuestra misma edad o acabamos siendo asesinados por ellos. Queríamos que esa disyuntiva quedara tan clara como fuera posible."

LA OBRA SEGÚN MELINDA...

Melinda Gebbie: "Lost Girls se asemeja a un ballet: uno puede ver un espectáculo de danza en el que participan los mejores bailarines del mundo y, si carece de la sensibilidad o la formación necesaria, no va a entender nada de lo que pasa sobre el escenario; simplemente verá a gente dando botes por el escenario como idiotas. Por lo tanto, lo mismo que ocurre con el ballet, sucede con Lost Girls. Crear y disfrutar de este tipo de obras requiere de una cierta sensibilidad de la que carecen los editores de estas revistas en las que solo salen de genitales en primer plano; eso no es arte, lo único que se busca es excitar al personal, ese es su único cometido: ahí no se trata de combinar la mente, el corazón, el alma y el sexo con la estética, algo que sí ocurre en Lost Girls y que nunca antes se había hecho."

Melinda Gebbie y Alan Moore

Via/ ZonaNegativa


martes, 12 de mayo de 2009

Terror, terror, terror


Sin duda, el terror es un género sublime e incomprendido, al menos, así lo pienso yo. Género que usualmente, a costa de su quintaesencia, ha sido transformado en un salvavidas para la industria norteamericana; desponjándole de su mirada crítica y creativa. Por suerte, hay sujetos que reconocen y asumen la gran riqueza de este género, como lo son: Sam Raimi (Evil Dead, Spiderman) y Lars Von Trier (Dogville, Breaking the wave, entre otras), o eso, al menos espero.
Raimi vuelve al terror con Drag me to hell (Arrástrame al infierno), película que trata, al parecer, sobre una joven ejecutiva que al intentar impresionar a su jefe, le niega a una "indefensa" anciana la ampliación de su plazo de pago de su hipóteca, ésta, furiosa, maldice a la joven que, a partir de ese momento, comienza a vivir sucesos anómalos. Se espera que esta película sea estrenada el 25 de Mayo en Estados Unidos y el 31 de Julio en España, ¿Cuándo se estrenará en Chile? Ni puta idea. Por otro lado, Lars Von Trier por primera vez se adentra en el género del terror con The Antichrist, película que presenta como máxima narrativa, según como se lee, a "una pareja que se refugia en una cabaña dentro de un bosque para que la mujer supere una neurosis y la ansiedad que sufre desde la muerte de su hijo de tres años. Su marido, un psicólogo experimentado que parece sufrir menos esta pérdida, confía en que la soledad del retiro ayude a su mujer" (www.septimovicio.com). Este próximo estreno tiene como protagonista al maravilloso Willem Dafoe.




domingo, 10 de mayo de 2009

Pandemia y comics


David Lasky firma un cómic sobre la gripe, hecho en colaboración con los servicios publicos de salud de Seattle y King County, puede descargarse gratis en varios idiomas, a través de Entrecomics puede bajarse facilmente en castellano

Vía/Entrecomics

viernes, 8 de mayo de 2009

Art Noir

Hace poco leia en un artículo aparecido en La Tercera, sobre las futuras novelas gráficas a publicar por ediciones Mythica, la opinión del Roberto Ampuero (fichado por Mythica) acerca del cómic que según el era más demócratico que la literatura porque al fin y al cabo no es una obra de una sola persona. La idea no es comentar la visión de la democracia según Ampuero (si es que existe algo así) ,sino como al inefable escritor al parecer lo que más le llama la atención del mundo del cómic es lo concerniente al trabajo en equipo. Y es que en industrias de la magnitud de la gringa la cantidad de manos que se mueven en torno a una obra comercial son bastantes: un guionista, un dibujante, a veces antes del dibujante hay alguien que hace un boceto, un entintador, un colorista, un editor endemoniado que cambia lo que quiere, etc. Por eso que nadie se sorprenda si en alguna entrevista o comentario por ahí lee que a cierto autor le gusta tal obra porque aprecia los trazos de Neal Adams y que no es lo mismo que a Neal Adams lo entinte fulano, o sutano, o que el mismisimo Neal Adams se auto - entinte. O que cierto autor se banco tantos números de Superman solo para admirar el entintado de Dick Giordano, en el cómic pasa algo parecido a lo que ocurre en el cine; entre tantas manos metidas en una obra no ha de extrañar que un par haga escuela. Por el contrario hay tandems comiqueros brillantes como Moore-Gibbons, Miller-Mazzuchelli o Jodorowsky Moebius, donde la simbiosis de ideas y creatividad es de tal calidad que nos sabes y es imposible discernir que se le ocurrió a cada uno. El ejemplo contrario de esto último ( y es aquí donde quería llegar) es cuando hay un desnivel absoluto en cada parte, Blacksad es ejemplo inmejorable de ello. Blacksad es un cómic de serie negra, o sea asistimos a las peripecias de un detective por resolver ciertos casos, un detective clásico y arquetipico o sea, un tipo cínico, duro y rudo,que se enamora de mujeres despanpanantes tipo Rita Hayworth, todo enmarcado en una época que remite a los años cincuenta. Pero la gran diferencia es que el detective John Blacksad es un gato negro, así es la gran particularidad de la serie Blacksad es que se vale de figuras antropomorfas, animales que representan a seres humanos. Retomando el tema de la división del trabajo nos encontramos con que el español Juan Díaz Canales se hace cargo de los guiones y Juanjo Guarnido del arte en su totalidad, o sea que eso que a veces en estados unidos lo hacen varias personas Guarnido lo hace solito. Hasta la fecha solo existen tres tomos autoconclusivos de Blacksad: Un lugar entre las sombras, donde John Blacksad se lanza en busca de venganza porque han matado a un viejo amor; Natalia Wilford. Artic Nation donde vemos a Blacksad en una ciudad fuera de la urbe, donde debe encontrar a una pequeña niña que ha sido secuestrada, racismo, fundamentalismo y una suerte de Ku-klux-Klan se cruzan en su camino. Y así llegamos a Alma Roja, en plena guerra fría y persecusión comunista en estados unidos, Blacksad se encuentra con un viejo amigo que forma parte de un grupo izquierdista financiado por acaudalado comunista, la acción comienza cuando los miembros del grupo comienzan a ser asesinados, amén de guerra fría, juegos núcleares y conspiraciones de la URSS.
Cualquier persona que guste del género policial ya sea a través del cine , la literatura o el cómic, se habra dado cuenta con las pocas líneas dedicadas a cada tomo que la cosa es clásica a más no poder. Y es ahí donde esta el problema de Blacksad porque Díaz Canales no se ha salido ni un poquito del arquetipo, el respeto a las reglas básicas, reutilizadas y relamidas del género negro es reverencial perjudicando totalmente la serie. Los personajes son planos y las tramas y motivaciones son absolutamente predecibles para cualquiera que haya visto o leido una que otra obra del mismo género, ya no digamos un amante de este. Muy por el contrario,absolutamente en la otra vereda esta el arte de Juanjo Guarnido y sus figuras antropomorficas que son absolutamente soberbias en cuanto a sus expresiones, sus movimientos, sus rasgos fisiologicos, parece que en cualquier momento se salen de las páginas. En este sentido es notable como es capaz de delinear caracteres, saltandose el irrelevante guión, con gestos y movimientos, expresiones de dolor, de placer, de furia y de tristeza se ven con más fuerza y se aprecian con más claridad en estos rostros de animales, que en muchas otras obras protagonizadas por seres humanos. Además esta el apartado técnico donde Guarnido también es soberbio, el uso de planos y contraplanos, angulos cenitales traidos del cine negro clásico, además del uso de la iluminación y las sombras hacen que el solo acto de hojear los tomos sin leerlos, solo apreciar la cadencia y ritmo de las viñetas le habra un espacio a Blacksad en cualquier biblioteca. Todo esto se ve intensificado por el uso de acuarelas para colorear las páginas, lo que hace que resalten con más claridad los tonos usados con bastante coherencia de acuerdo a cada momento de la obra, así cualquier escena aunque sea de tensión puede ser correctamente apreciada por la limpieza y claridad de los colores. Backsad es una obra absolutamente desigual, pero en aquellos puntos donde el trabajo es de buen nivel Guarnido toca el cielo y solo por su arte John Blacksad pasara a la posteridad en el mundo de la historieta.

domingo, 3 de mayo de 2009

La ficción que quieres vivir

La nueva película de Darren Aronofsky viene precedida de haber obtenido buenos resultados en varios festivales, e incluso haber conseguido una que otra nominación a los premios oscar, algo que, si pensamos en los anteriores films del director no se si sea un mérito, muy por el contrario es un indicador. ¿Qué indica?, que Aronofsky le bajo la espuma al postre y no veremos la complejidad expuesta en sus anteriores trabajos. Algo que es solo en apariencia, porque a pesar de que todos reparen en cuestiones parodicas (Rourke haciendo de Rourke), a pesar de que formalmente paresca una obra más convencional (sin las peripecias de montaje de Requiem for a dream) El luchador no significa ningún desliz al interior de la poética de Aronofsky, por el contrario en ella están revisitados todos los aspectos que hacen que sus anteriores trabajos sean notables. ¿De qué va El luchador? pues va de un tipo que se dedica en cuerpo y alma a la lucha libre, Randy The RAM Robinson (Mickey Rourke) que vivio su apogeo absoluto hacía fines de los ochenta, llegando a protagonizar un legendario combate contra el Ayatola, que los fánaticos no pueden olvidar. A tanto llego la fama de Randy que fabricarón figuras de acción a escala sobre su persona e incluso apareció en un juego de Nintendo. Pero los ochenta se esfumarón y la fama quedo atrás, sin embargo Randy sigue dando lo suyo en circuitos semiprofesionales, eso si su cuerpo ya no es lo que era y a lo largo del film observamos como esta lleno de cicatrices y deformaciones, pero Randy sigue peleando ayudando por una que otra sustancia. Así es como asistimos a la vida cotidiana de The Ram, a las dimensiones que componen su vida como si de un documental se tratara, sensación potenciada porque es seguido camara al hombro. Sin embargo el motivo verdadero, la acción que da sentido al film comienza cuando The Ram protagoniza una pelea estilo Hardcore (esas donde se dan con mesas, sillas, alambres de púas entre otros objetos contundentes y/o cortopunzantes) y nuestro protagonista sufre un infarto, que lo obliga a vislumbrar la posibilidad del retiro.
Me atrevo a aventurar que uno de los temas dominantes al interior de las peliculas de Aronofsky es el cuestionamiento de la realidad (por lo que el susodicho director se convierte a nuestros ojos en un posible ferviente lector de Grant Morrison y Phillip K. Dick), los personajes de sus obras son exploradores que se mueven en los límites de ella; el cientifico, en PI, que busca la formula que unifica el orden del universo y la bolsa de valores (un orgasnimo creado por el hombre, que tiene a más de alguno tiritando en estos tiempos). El grupo de colgados que prefiere vivir el extasis de las drogas duras antes que llevar una vida común y corriente, Requiem por un sueño es la historia de un viaje que culmina con la degeneración total de quienes se desplazan. Y en La fuente, Aronofsky parece discutir consigo mismo, en este film al científico interpretado por Hugh Jackman no le queda más que tratar de recuperar lo que le quito la muerte a través de una ficción. En El luchador la ruptura entre realidad y ficción va a estar en el centro de la acción, como ya había dicho, el centro del film comienza cuando Randy The Ram Robinson debe retirarse porque su cuerpo ya no resiste vivir como luchador, y es aquí donde comienza el periplo para adaptarse y retomar una vida normal. Intenta conquistar a una striper (Marisa Tomei) que ya dejó el esplendor de la vida atrás, además de intentar reencontrarse con su hija (Evan Rachel Wood). Y para matizar este cambio el manejo de cámara es importante, cuando seguimos a The Ram parece un documental, camara al hombro vamos detrás de él y observamos el funcionamiento del mundo de la lucha libre, como todos son amigos y cada pelea es preparada y discutida, además cuando se sube al ring la pelea es vista de el interior por lo que el espectador aprecia como incluso en el fragor de la batalla hay espacio para la diplomacia, así es nomás el cuadrilatero tiene más de teatro que de coliseo romano. Sin embargo en el luchador se explícita otro de los rasgos que ya estaban presentes en las otras películas del director, y es que ese transitar en los límites de la realidad , tiene un costo físico y si miras mucho al abismo tu cuerpo termina lacerado, algo que Aronofsky expone con bastante detalle sobretodo en la pelea Hardcore sin caer en excesos. Ahora bien cuando Randy comienza a rehacer su vida la cámara se aleja y el trazado de los planos es distinto, como si el universo de Randy se abriera, es el hombre bajo la máscara. ¿Podrá Randy The Ram Robinson alejarse del cuadrilatero y rehacer su vida? o morirá como un guerrero, solo el visionado de la peli respondera la gran incognita.

miércoles, 15 de abril de 2009

No me vengas con Disney: El verano de Coo, una angustia insoportable y cien pañuelos desechables.




Si por alguna cuestión extraña, quizás imaginada, se crearan dos androides-humanoides gigantes que se deben enfrentar, cada uno, respectivamente, representante de Occidente y Oriente, y siguiendo con lo imaginado (o extraño) aún más, que estos dos gigantocontrincantes tengan como fuente de su poder, por una más inexplicable razón, la calidad de animación que se lleva a cabo en cada región, sin duda alguna, Occidente pierde por gaüraca. Y es que, salvo por algunos casos muy específicos, la animación por estos lares del globo queda en deuda si hacemos el parangón con la animación de Oriente, donde el paradigma a tener en cuenta es, sin objeciones, los estudios Ghibli. Y esta diferencia no sólo radica en el artesanado: la calidad de imagen, de colores, de ambientes, sino, a su vez, en las historias que cuentan; con temáticas contingentes, críticas, subversivas, maduras y… brutales. Puede que suene extraño referirse a una animación pensada para todo publico, como son las de los estudios Ghibli, con el adjetivo brutal, pero es que no puedo registrar otro; la brutalidad de reconocer las contracciones del mundo y el sujeto, reconocer la mierda del mundo y reconocerte lleno de ésta, es brutal. Pero, además, si dentro de este proceso cognitivo se abren puertas de esperanza ¡qué diablos! El asunto es desconcertante. Desconcierto, sin vacilación, es lo que provoca, después de algunas lagrimas vertidas, la película El verano de Coo, que, ojo, no pertenece a la factoría Ghibli. No sólo de los estudios Ghibli puede vivir el hombre.

Y así es, El verano de Coo o Kappa no Coo to Natsuyasumi (2007), es producto del director Keiichi Hara (encargado de dirigir cinco películas del manga y serie de animación Shin-Chan y, guionista de otras dos más) y los estudios de animación Shinei, ganadora y nominada en algunos festivales de cine del Japón como mejor película de animación 2008. Con una calidad de animación deslumbrante; cada plano lleno de colorido y detalles (las imágenes del agua fluyendo son casi reales, dando unas ganas tremendas de zambullirse), es imposible no pensar o relacionar la película con algún producto de los estudios Ghibli. Junto con la gran maestría en la animación, El verano de Coo nos adentra en la historia de un pequeño Kappa que, al comienzo de la película, ve como su padre es asesinado, cortado por la espada sórdida de un samurai terrateniente (la escena no está exenta de sangre y violencia), luego éste intenta asesinar al niño Kappa, pero justo en ese momento, se desata un terremoto, devorando al Kappa que no despertará hasta trecientos años después, en el Japón moderno. El encuentro del samurai y el Kappa, al inicio de la película, patenta un conflicto entre dos mundos: el mundo calculador, capitalista, ése que transforma la tierra y la naturaleza en una suma exacta de ganancias, y el mundo fantástico, aquél que guarda un espacio mítico, natural, de sobrevivencia. Como es de esperar, el mundo calculador, capital, desenfunda la espada al verse frente a la presencia del mundo fantástico, mítico, natural, ya que éste, sin saberlo, pone en crisis al primero.

El conflicto entre el mundo calculador, moderno y, lo que anteriormente llamé mundo fantástico, tiene relación con la existencia de anomalías, extrañamientos. El mundo fantástico es precisamente eso, un hacer extraño el mundo donde “habitamos”, invertir las reglas, la moral, la ética, que nos rigen. El verano de Coo articula todo esto: luego de ser rescatado, gracias al azar (magia), de su aletargamiento, el pequeño Kappa despierta dentro de lo que podríamos llamar una normal familia japonesa moderna: un padre ausente por el trabajo, una madre dueña de casa, un adolescente enamorado, conteniendo sus sentimiento por miedo a la vergüenza y una pequeña niña malcriada, todos, al parecer, con buenos sentimientos. Es en este contexto, donde la pequeña criatura fantástica renace. Como es lógico, al comienzo hay reticencias; el pequeño Kappa tiene como última imagen al samurai asesino de su padre y la familia humana descubre que los Kappas de verdad existen y que además hablan, pero pronto estos leves conflictos son superados, estableciéndose un fuerte vínculo entre el Kappa y Koichi Uehara (el adolescente-niño de la familia). Mientras comienzan a conocerse, el pequeño Kappa olvida su nombre, siendo llamado Coo por Koichi, así es como la película nos va adentrando en la vida de éstos.

A partir de este punto (el ingreso de Coo a la familia Uehara y a la modernidad), el extrañamiento, personificado en Coo es múltiple: por un lado es un ser fantástico, al parecer el único que queda de su especie, vivió en la época Edo, sin saber nada de lo que sucedió entre ese período de tiempo y el actual y, por último, es un sujeto que, profundamente, no tiene un lugar donde habitar: los humanos y la (post)modernidad (y lo que pueda seguir), han consumido todo espacio natural. La casa de la familia Uehara y el bolso de Koichi son los únicos espacios en donde puede habitar Coo, obviamente esta situación termina por aburrir al pequeño, y éste decide buscar algún pariente (que no es más que la búsqueda de un lugar donde vivir). Como era de esperar, al poco vivir de Coo con los Uehara, los rumores de un Kappa habitando con ellos se expanden, hasta que, en un acto violento de dos periodistas, se descubre la existencia de éste. La espada del poder sigue persiguiendo al ser fantástico, si antes era un samurai, ahora son los medios, con sus espadas afiladas, que poco a poco, van desgarrando a Coo, mientras la familia Uehara sufre y disfruta con esta situación. Las buenas intenciones de una familia, prontamente se revelan agresivas contra el Kappa, éste es expuesto al filo de los medios de comunicación y, más aún, el amor que siente esta familia por Coo se transforma en una suerte de posesión.

Sin espacio donde habitar (la modernidad y el ser humano está en todos lados), expuesto a la espada de los medios y objetualizado por la familia Uehara, Coo comienza a vivir un proceso cognitivo brutal, potenciado por la muerte de Ossan; el perro de la familia y gran amigo de Coo que, al igual que éste, tiene un pasado traumático en su relación con los humanos. La tentación del suicidio se vuelve patente, pero ahí donde ya no quedan esperanzas, es donde el elemento fantástico vuelve a hacer su aparición, en la figura de un dragón: Coo debe vivir, como sujeto extraño debe vivir, ya que sin éste otros mundos son imposibles, la posibilidad de cambio y aprendisaje es imposible. Y así, luego de todo este proceso: violento, brutal, agresivo, es que la familia Uehara y, sobretodo, Koichi, toman cuenta del verdadero sentido del amor: apostar por la liberta y felicidad del otro.

No puede ver amor sin sujetos fantásticos, sin sujetos extraños, éstos son los que hacen temblar al poder, poder que se esfuerza por desterrarlos, por destruir sus hogares, para que así no puedan existir. Pero no hay que preocuparse, espacios míticos, fantásticos, para estos sujetos extraños sí son posibles, sólo deben ser soñados narrados, vividos. No necesariamente un ser fantástico es un Kappa, creo que la película apuesta por otros seres fantásticos, como un perro: Ossan, o quizás, la enamorada de Koichi: Kikuchi Sayoko, esta última es de esos personajes mínimos pero esenciales, que contienen la apuesta de la película entera.



lunes, 13 de abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

¿Qué ficción quieres vivir?


Pepo Pérez es dueño del blog es muy de comic y tras un efusivo debate acerca de Gran Torino de Clint Eastwood se ha lanzado a revisar en imágenes lo héroes y mitos fundacionales más llamativos del mundo del comic. Este post no es mio solo los invito a entrar en la discusión , en el blog de Pepo, acerca de los mitos que han de darle sentido a esta nueva era que ya no es moderna ni posmoderna. Un par de citas de Pepo y una recopilación del mestro Alan Moore.

"En realidad el héroe nos ha interesado siempre. Pero actualmente parece haber una necesidad imperiosa de reconstruir valores previamente deconstruidos por nosotros mismos, de recuperar asideros simbólicos que podamos compartir para refundar el orden simbólico común. Mitos, en otras palabras. Asideros que nos hemos cargado a base de ironía, crítica, deconstrucción posmoderna y más crítica posmoderna. Yo al menos veo en todas partes una necesidad de reconstruir el mito heroico, especialmente desde el mazazo, literal y simbólico, que supuso para Occidente el 11-S. Y sus "secuelas" y consecuencias, por supuesto, esto no podemos olvidarlo, tanto bélicas/terroristas como económicas. Consecuencias que han supuesto un nuevo "final de la fiesta".

"Ni siquiera estamos ya en el mundo de la posmodernidad sino más allá de él, o eso me parece a mí. Por eso tenemos necesidad de contar mitos que podamos creernos nosotros, personas de 2009, mitos que nos inspiren cambios positivos y sirvan para reconstruir un nuevo espacio simbólico común, adecuado a nuestra sensibilidad actual. La del mundo de la globalización y la sociedad del espectáculo, terrorismo fundamentalista/guerras preventivas, crisis ambiental, especulación financiera y secuestro económico de la democracia, terrorismo capitalista y recesión mundial."

-Pepo-

"La realidad es una experiencia tremendamente ficcional. No creo que tengamos opción de elegir si vivimos o no en una ficción, la opción es en la ficción de quién queremos vivir. Hay gobiernos por todo el mundo que tratan de convencernos de vivir en sus ficciones. El gran acto mágico es decidir si vas a vivir en tu propia ficción, si vas a encargarte de escribirte una mejor historia".

"Hemos creado fantasías y luego hemos luchado por hacerlas realidad. Todo lo que se halla a vuestro alrededor ahora mismo tuvo su origen en la mente de alguien. Al crear dioses, diosas, héroes y heroínas, intentábamos ser como ellos, extender nuestras personalidades a través de la imaginación pura".

«Cambiar un mundo es tan fácil como cambiar tu mente. Solo que la materia es más viscosa que la imaginación, así que lleva más tiempo»

"Las ideas sirven para cambiar el mundo. Es para lo único para lo que sirven".

-AlanMoore-

Fuente absoluta y que no se pueden perder/Es muy de comic

sábado, 11 de abril de 2009

Jodo se calza las botas y las espuelas

De todo lo que ha salido del ingenio de Jodorowsky lo que más se conoce en este país son sus libros de pseudo-autoayuda-mística , o en palabras del mismo Jodo: de psícomagia. En segundo lugar colocaría su producción cinematografica, que mientras sus libros son bestsellers en el metro, sus películas hacen lo suyo en las ferias artesanales (teniendo en cuenta como distribuyo sus filmes hasta hace unos pocos años, no le debería importar mucho). Relegada a un injusto tercer lugar queda su producción en el noveno arte, y es que en este país la división del trabajo se aplica con rigor a la lectura, y son pocos los valientes que abren libros y comics por igual, ya ni hablar de los que además se aventuran con el buen cine, si con un libro a año basta y sobra. En fin,como bien lo sabrán los sacrificados lectores de su producción comiquera, no así los aspirantes a "brujo", Alejandro Jodorowsky lleva más de veinte años trabajando con varios de los más grandes talentos del cómic europeo como Moebius, con quién a finales de los ochenta se despacho ese clásico que es El Incal, con Juan Giménez en La Casta de los Metabarones además del eroticon de Milo Manara en Los Borgia, sólo por nombrar unos cuantos. Bouncer es el título del western que ahora les comento, en el que Jodo colabora con el fránces Francois Boucq, con quién ya había trabajado en Cara de Luna.

Bouncer es el nombre de un hábil pistolero manco, y de tenebroso pasado, que trabaja como guardián del saloon Infierno, regentado por Lord Diablo, en la ciudad de Barro City. Desde su butaca en lo alto del saloon y siempre bien armado es el lugar desde donde se iniciarán sus aventuras. Por estas tierras es posible encontrar los primeros cinco vólumenes (en España acaba de salir el sexto), que contienen los primeros dos arcos argumentales. En los primeros dos volumenes (Un diamante para el más allá y La piedad de los verdugos), asistimos al proceso de formación y ejecución de una venganza en manos del sobrino de Bouncer: Seth, quién debe hacer justicia por sus padres asesinados a manos de Ralton, argumento a partir del cual se narra la sórdida historia familiar de Bouncer y sus dos hermanos, todos hijos de una empeñosa, ruda y ambiciosa prostituta llamada Lola. En el segundo arco (compuesto por los vólumenes La justicia de las serpientes, La venganza del manco y La presa de los lobos) Bouncer es elegido al azar, como el nuevo verdugo de Barro City y es obligo tras varias intrigas, cortesía de Clark Cooper el casique local, a ejecutar a dos amigos, para después lanzarse a la búsqueda de lso culpables tanto para ajusticiarlos como para silenciar su conciencia.

Llena de tramas, subtramas, elementos psícoanaliticos que enriquecen la lectura, además de personajes de todo tipo, la obra consigue delinear un imaginario propio, sin dejar de lado ningún elemento clave del género, que viera su esplendor a mediados del siglo veinte en el cine. Así nos encontramos con la violencia y sórdidez de un Peckinpah, con la inventiva y la esteticidad de Sergio Leone, y lo que es aún más importante, con la capacidad de John Ford para delinear un mundo con sus propias reglas donde el destino y el azar bailan la danza de la muerte y la palabra justicia, le pertenece al mejor postor. Todos estos elementos trabajados con mucha contención, paciencia y ritmo por Jodorowsky a través del guión, que va liberando un sexo masoquista y un místicismo que convive con la muerte, en la dosis justa y precisas. Por otra parte el trabajo de Boucq que dibuja, entinta y colorea es de un nivel muy alto, que se vuelve soberbio con el correr de las páginas, usando un trazo de líneas claras y matizando las tintas y los colores de acuerdo a las nececidades de la narración, imprimiendole ritmo a esta. El trabajo de Boucq es imponente en las viñetas de mayor amplitud donde nos expone los paisajes del viejo y salvaje oeste en todo su esplendor, ya sea a partir de una extensa cabalgata a campo traviesa, o de una persecución a una diligencia. Me atrevo a decir que en los primeros cinco tomos existe una unidad, en la médida en que la lectura de estos se ve coronada con la visión de un mundo concreto con sus propias reglas, un mundo carente de religión pero no de mística, al que tenemos acceso paulatinamente desde el primer tomo. En síntesis, una obra de alto nivel y grueso calibre, que da cuenta del inmenso talento e sus creadores.

PD: Los cinco primeros tomo pueden conseguirse sin problemas en la biblioteca de Santiago o adquirir en en algunas comiquerias.
PD2:Las páginas subidas estpan en francés, que es el idioma original de la obra, porque son las que encontre con mejor definición en comics en extinción.




miércoles, 8 de abril de 2009

Making of Inéditos de REC

Sin duda, REC es una de las grandes películas de terror en los últimos años, un brillante trabajo de Jaume Balageró y Paco Plazo. Ahora bien, al parecer, para los fanáticos de esta película, los pocos extras que aparecen en el DVD dejan con gusto a poco. Por tanto, para todos los interesados y fans, Plaza comenzó a subir los Making Of de REC a Youtube. Según como nos cuenta Plaza, las grabaciones subidas estaban pensadas para conformar un disco extra, cosa que lamentablemente, vaya uno a saber por qué, no sucedió. De todas formas aquí van los Making Of inéditos de REC:





http://www.youtube.com/watch?v=BF13vO3t4EI

http://www.youtube.com/watch?v=4jo9lkNnLlM

http://www.youtube.com/watch?v=EfSErlx9VMQ

Fuente: El blog de Paco Plaza http://pacoplaza.blogspot.com (por cierto, el blog posee mucha información de la segunda entrega de REC).
También les dejo el blog de Balagueró: http://jaumebalaguero.blogspot.com

viernes, 3 de abril de 2009

Los viejos Cracks

Al inicio de El hombre que mató a Liberty Valance (The Man Who Shot Liberty Valance, 1962), el más crepuscular de los westerns crepusculares de John Ford, vemos como el senador Ranse Stoddard (James Stewart) llegá a localidad de Shinbone, con su esposa Hallie (Vera Miles)porque Tom Doniphon (John Wayne), un antiguo amigo ha muerto. Presenciamos la tristeza de ambos cuando abren el ataúd y observan su cadáver (que nosotros espectadores no vemos), después Stoddard es interrogado por un periodista acerca del motivo de su visita, y este comienza a narrar su juventud, cuando recién se había títulado de abogado, y llega a Shinbone siguiendo el consejo de un tío: ve al oeste en busca de aventuras y honor. En el camino su diligencia es atacada por el temiblre Liberty Valance (Lee Marvin) y su banda, Stoddard se resiste al robo y es cruelmente azotado por el matón. Será Tom Doniphon, el único que hace frente al salvajismo se Valance, quien recoja al maltrecho y joven abogado, él que una vez instalado en el pueblo se empeña por inyectarle civilización al lugar, ya sea enseñandole a sus habitantes a leer o la historia de los Estados Unidos, incluso intentando arrestar (ejerciendo un poder legal) a Liberty Valance. En solo dos horas John Ford filma una película que bien podría ser una obra claramente fundacional porque el centro de la obra es el fin de una época, donde el salvaje oeste es absorbido por el proceso en que un país se convierte en nación: la pluma de Ranse Stoddard se impone por sobre las armas de un Tom Doniphon o un Liberty Valance. El tono meláncolico dota al film de una ambiguedad que hace rídiculo pensar que este sea un canto a favor del estado, de la formación de la república. Muy por el contrario lo que importa es como Ford expone una anatomía del heroísmo; porque ahí esta ese desenlace, injusto y poético, donde creemos que Ranse Stoddard es quién mata a Liberty Valance y términa con la barbarie reinante, con la ley del más fuerte. Y es en los últimos minutos del metraje cuando John Wayne esta demacrado y alcoholizado, porque su mundo ya no existe y más encima Stoddard se quedo con la mujer de su vida, donde nos enteramos que fue Doniphon - Wayne quién perpetró el asesinato de Liberty Valance, sin embargo es Stoddard el fundador y triunfador mientras Doniphon que disparó desde las sombras termina también en las sombras de la historia y la posteridad (Christopher Nolan comprendió esto a la perfección en The Dark Knight). Claramente la imagen del principio, Stewart mirando el feretro donde esta John Wayne es profética; para el argumento y para el western como género porque si bien le quedaría bastante tiempo por delante y vendrían nombres como Sergio Leone y Sam Peckinpah hasta la magistral Sin Perdón (Unforgiven, 1992) de Clint Eastwood , John Ford es quién pone la lápida. Y de que otra forma sino enterrando a un ícono como John Wayne.
Gran Torino (2007) de Clint Eastwood, al igual que la cinta de Ford, inicia y termina con una imagen funeraria. Al principio es la esposa de uno de los protagonistas; Walt Kowalski (interpretado por Eastwood).Y al final es el mismo Kowalski, en una imagen tan íconica y significativa como Wayne al interior de un ataúd (a pesar de que no lo veamos), pero vayamos por parte. En primer lugar Eastwood dirige Gran Torino sobre la base estética de un John Ford(director cuyo apellido aparece reiteradas veces en el film, a través de cierta marca automotriz) o un Don Siegel: en unas pocas cuadras de un pequeño barrio plagado de inmigrantes se delinea un fresco social complejo, donde jovenes latinos o asiaticos no tienen más norte que pertenecer a una pandilla. En medio de esta torre de Babel unificada por el inglés, que no todos hablan, vive el viejo, gruñon, racista y solitario Walt Kowalski: veterano de la guerra contra Corea, al que le importa un carajo confesarce con el joven cura local, que observa imperterrito como hasta su doctor de cabecera es reemplazado por una mujer de ojos rasgados, lo que claramente hace surgir los traumas del pasado.En paralelo a las peripecias de Kowalski vemos a su vecino el joven hmong llamado Thao, que se debate entre su falta de identidad y personalidad, por lo que es tratado como un inferior al interior de su familia, donde sólo hay mujeres, y las presiones de su primo para hacerse un pandillero. La iniciación para ingresar a dicha pandilla consiste en robar el Ford Gran Torino de Kowalski, acción que falla, tras la intervención del viejo escopeta en mano. De ahí en adelante sus caminos se estrecharán a tal punto que Kowalski dejará de lado la rígidez de ciertos ideales para guiar a Thao en su camino hacía la adultes. Sin embargo la pandilla volverá al ataque, provocando la ira de Kowalski quien le partirá la cara a botazos a un miembro de la pandilla, lo que tendrá como consecuencia el descontrol de los pandilleros que realizarán un acto de violencia extrema (expuesto sutilmente en el film).

Y es el tramo final de la película lo que más me interesa, en este punto es donde Eastwood expone mayor oficio y una capacidad autocrítica notable. Eastwood esboza a Kowalski como una parodia que traiga al film los iconos clásicos interpretados por este: el sargento de hierro, William Muni, el pistolero anónimo de las trilogía del dólar, Harry el sucio, etc. Generando una situación clásica, una aporia, o momento sin salida que en los films clásicos de Eastwood se resuelve gracias a la habilidad para ejercer la violencia de este; no es casualidad que el final de Gran Torino sea casi un calco de los minutos finales de Sin perdón. Y la resuelve de otra forma, fundando un nuevo orden, o nuevo paradigma, que no es nuevo sin embargo la situación lo es. Eastwood retrata a los Estados Unidos de los nuevos tiempos, dominados por la violencia y los inmigrantes y se sacrifica para parar esa violencia, para agotarla y consumirla, como si críticara su propia imagen icónica réplicando el gesto de John Ford metiendo en un ataúd a John Wayne. Sin embargo el sacrificio no es tan sólo fundacional, sino que también es una inversión y una crítica porque Eastwood vuelve a los motivos de Flags of our fathers, donde decontruyo el heroísmo bélico carácteristico de la identidad estadounidense: Kowalski es un veterano de corea y se ve rodeado de orientales (hmongs, pueblo asiátuco sin país que apoyo a EE.UU en la guerra de vietnam) y se sacrifica por ellos invierto la lógica constituyente de dicha identidad; los triunfos bélicos y el poder armamentista han sido clave en la consagración de EE.UU, Kowalski se sacrifica inviertiendo esa relación, porque agota la violencia, la consume. Dejando de lado la solución de reestablecer el orden a escopetazo limpio.